Cambian las leyes y los castigos por consumir alcohol y manejar

Manejar bajo la influencia del alcohol es considerado una infracción gravísima por La Ley de Tránsito. Existen dos cuerpos legales que regulan el tema.

En primer lugar, la Ley de Alcoholes Nº 17.105 del año 1969 contempla la figura penal del conductor de vehículos motorizados en estado de ebriedad y la obligación de someterlo a la prueba de extracción de sangre (alcoholemia) para detectar la presencia de alcohol en su organismo, como asimismo, a los conductores que participen en accidentes de tránsito con víctimas (muertes o lesiones corporales).

Por su parte, la Ley de Tránsito Nº 18.290 de 1984 establece el concepto de conducir bajo la influencia del alcohol sin estar ebrio y lo tipifica como una infracción gravísima, otorgándole competencia a los Juzgados de Policía Local para conocer esas denuncias.

La diferenciación de estos dos tipos legales está basada en una interpretación de las alcoholemias hecha por el Servicio Médico Legal en 1972 y que la Corte Suprema de Justicia recomendó a los Tribunales del país. Ambos textos legales le confieren facultad a Carabineros de Chile para adoptar las medidas necesarias a objeto sean sometidos a la alcoholemia quienes conduzcan en estado de ebriedad o hayan participado en accidentes de tránsito con víctimas, como también el poder someter a pruebas respiratorias a cualquier conductor para detectar la presencia de alcohol en su organismo. Desde septiembre de 1997 se aplica en Chile la prueba respiratoria o examen espirométrico, conocido popularmente como alcotest, para detección de alcohol en el organismo de los conductores

La negativa de someterse a estos exámenes implica la presunción legal de encontrarse en estado de ebriedad para el primer caso y, para la prueba respiratoria, es una infracción de tránsito que se denuncia al Juzgado de Policía Local, además de exigirse una muestra sanguínea para establecer la concentración de alcohol en el organismo de ese conductor.

UN WHISKY = INFRACCIÓN GRAVÍSIMA

 

Toda concentración de alcohol entre 0,50 hasta 0,99 gr/litro es considerada como bajo la influencia del alcohol sin estar ebrio. Pon atención, porque esto equivale sólo a dos latas cerveza, dos copitas de vino o un whisky. Corresponde a una infracción gravísima y serás llevado a los Juzgados de Policía Local.

Las personas que conducen bajo la influencia del alcohol sin estar ebrias deben cancelar una multa correspondiente a infracción gravísima, se les suspende la licencia hasta por tres meses y se anota tal circunstancia en su hoja de vida como conductor, la que se lleva en el Registro Civil. La reincidencia es penada con una suspensión mayor de la licencia o su cancelación.

FUERTES MULTAS POR CONDUCIR CON ALCOHOL

DOS WHISKYS = UN AÑO DE CÁRCEL

Una concentración de alcohol igual o mayor a 1 gr/litro de sangre se considera como estado de ebriedad, por lo que estarás cometiendo "un delito" (no una mera "falta") y debido a ese delito deberás ir a parar al Juzgado del Crimen y no al Juzgado de Policía Local. Para esto, basta beber tres cervezas, medio litro de vino (medio litro de vino equivale a 4 copas) o dos whiskies

Las consecuencias legales de conducir en estado de ebriedad son de 61 a 360 días de cárcel, la cancelación de una multa (entre 2 y 10 Unidades Tributarias -cada una son 30 mil pesos-), suspensión de la licencia de conducir y la anotación del procesamiento en los antecedentes personales del infractor. Esta penalidad se aumenta significativamente en caso de participar en accidentes de tránsito con resultado de muertes o lesiones o de reincidencia.

Para los bebedores que insisten en engañar la prueba del alcotest a través de ciertos trucos, como beber café, hacer ejercicio, lavarse los dientes o usar enjuagues bucales, es necesario aclarar que el cuerpo libera el alcohol sólo a través de la oxidación, proceso que requiere tiempo y que no puede ser apresurado o influido, por lo que practicar este tipo de actividades sólo convierte al conductor en un tipo ebrio, pero despierto, y en ningún caso, podrá engañar o burlar los exámenes.

Aunque existen muchos trucos en la imaginería colectiva, como por ejemplo tomar una cucharada de aceite o comer cosas saladas, lo cierto es que ninguno de ellos es efectivo. El único consejo realmente útil en este sentido es abstenerse de beber si vas a conducir. A continuación, te entregamos algunas sugerencias para disfrutar de un panorama seguro:

 

·  Si asistes solo a una reunión en la que sabes que ingerirás alcohol, deja el auto en casa y vuelve en micro, en taxi o con un amigo sobrio.

·  Si tienes confianza con el dueño de casa, pasa la noche allí.

·  Cuando se trate de un grupo habitual de amigos, establece un sistema de turnos para que siempre una persona del grupo permanezca sobria y sea la que maneje de vuelta.

·  No subas a un vehículo si sabes que el conductor ha bebido. Convéncelo además que entregue la conducción a una persona sobria.

·  No le prestes el auto a tu hijo o hija adolescente si sabe que asistirá a una fiesta y beberá alcohol.

·  En el caso de los adolescentes y las fiestas, asegura tu tranquilidad proporcionándoles un medio de transporte seguro de regreso: un acuerdo con un transportista escolar, un bus arrendado entre todos, un grupo de padres que hagan turnos para recogerlos y repartirlos a sus casas, un radio taxi, etc.

·  No ofrezcas bebidas alcohólicas a quien tú sabes que tendrá que conducir.

Dr. Pedro Barreda