Centro de entrenamiento para dejar los pañales
fuente www.Pampers.com
Fotos Dr pedro barreda
Lo que Piensan los Niños acerca de Ir al Baño

Artículo por Suzanne Dixon , M.D., M.P.H.
A pesar de que, con frecuencia, los padres recuerdan sus propios retos cuando están enseñando a sus hijos a ir al baño, lo que el niño experimenta es, en realidad, mucho más atemorizante. Analizar el tema desde su perspectiva te ayudará a entender tu papel de guía y a lograr juntos el objetivo
La Vida es Injusta
Desde el punto de vista del niño, ir al baño equivale a renunciar a una parte de él, algo que él hizo; y además tiene que ponerlo en un lugar arbitrario y muchas veces inconveniente. Usar el baño significa interrumpir la actividad que más disfruta, jugar, para hacer una tarea que consume parte de su tiempo. Si sus heces ya son firmes — o lo han sido
en el pasado — el proceso puede ser incluso doloroso o incómodo.Terror al Escusado
Después tiene que enfrentar el agravio — e incluso el terror — de ver cómo desaparece para siempre su preciada obra. Mamá y papá exhiben con orgullo sus creaciones en el refrigerador. ¿Por qué ésta tiene un destino tan diferente? Todo el proceso hace que surjan dudas alarmantes: ¿Es posible que yo corra con la misma suerte? Y si me caigo, ¿ese remolino de aguas turbulentas me succionará y me hará desaparecer? Por cierto, ¿adónde va? ¿Qué hay debajo del excusado? ¿Acaso hay un monstruo que quiere arrastrarme hasta el fondo? (Esta creencia es muy común entre los niños que tienen hermanos mayores, a los que les divierte mucho asustar a sus hermanitos).La Gota que Derrama el Vaso
Cuando ya ha terminado, tiene que limpiarse la colita (¡que asco!) y lavarse las manos, una tarea que muy pocos niños disfrutan. Luego viene la lucha para subirse la ropa interior y el pantalón correctamente — sin que se enrollen las elástica que van a la altura de la cintura y con las piernas metidas en los agujeros de las prendas. Las cosas se complican si el pantalón tiene broches, cremallera, o botones. (En la premura por terminar el trabajo y volver a jugar, la mayoría de los varoncitos aprende que subirse el pantalón a la carrera puede resultar muy peligroso)Si se moja o se ensucia un poco la ropa interior por no llegar a tiempo, tiene que volver a ponérsela y esperar que
los adultos no lo noten, o enfrentar las consecuencias. Si lo notan, eso equivale a admitir que falló y recibirá miradas de desaprobación por parte de aquellos para los que el asunto parece tener mucha importancia.Él quiere complacer a mamá y a papá, y se pregunta si dejarán de quererlo por no cumplir con una tarea tan molesta como esa. ¡Era tan sencillo dejar que el pañal se encargara de todo! ¿Por qué tanta complicación y preocupación ahora si antes la vida era tan simple?
Las cosas que hay que recordar, el riesgo y pérdida de tiempo, todo para complacer a las personas que más quiere. Para el niño este proceso resulta extraño, complicado y atemorizante. ¡Y hay tantas posibilidades de arruinarlo todo! Seguir tantas indicaciones es un gran logro para él. No es de extrañar, entones, que se sienta tan feliz cuando por fin puede hacerlo. Reconoce el esfuerzo que ha hecho para complacerte y, en última instancia, para
sentirse bien consigo mismo.