La enfermedad por los besos
Tiene su máxima incidencia durante los últimos años de la escuela secundarla y los primeros años de la universidad. La transmisión es fundamentalmente oral y la fatiga intensa uno de sus síntomas.
La mononucleosis se caracteriza por la afección generalizada de todo el sistema linfoganglionar: los ganglios están agrandados, se palpan con mucha facilidad y sorprende descubrirlos en lugares donde uno ni se imagina que existen (en el codo, por ejemplo). También aumenta el tamaño del bazo, el hígado y la médula ósea.
En el 90 por ciento de los casos el responsable es el virus de Epsein-Barr Una vez que dicho virus penetra en el organismo, se disemina por casi todas las células linfáticas y puede persistir en ellas y en las glándulas salivales durante toda la vida. Por suerte, el número de células que queda comprometido después de una curación clínica es de un porcentaje muy bajo.
Cansancio y decaimiento
La transmisión es fundamentalmente oral, de ahí el nombre de "enfermedad del beso", pero también puede darse por compartir utensilios. Es frecuente ver cómo los jóvenes toman de la misma botella y corren así el riesgo de contagiarse ésta como tantas otras enfermedades.
Felizmente, el virus que produce la mononucleosis es de baja contagiosidad.
Dado su tiempo prolongado de incubación (de 20 a 50 días, muchas veces se hace difícil descubrir la fuente de contagio. Salvo cuando llega un joven al consultorio con cansancio, decaimiento, etc. Se le diagnostica mononucleosis y el comenta: "Ah... lo mismo que tuvo mi polola... En estos casos resulta fácil, pero en otros momentos se toma casi imposible descubrir quién fue el que transmitió la enfermedad.
Después de varios días de incubación, la mononucleosis se desencadena en forma insidiosa, con intenso malestar y fundamentalmente fatiga. Este cansancio tan intenso hace pensar a sus papas que hijo tiene hepatitis. Pero a estos síntomas rápidamente se agrega el agrandamiento de los ganglios, que pueden verse a simple vista sobre todo en el cuello. Cuando uno pasa la mano por la cabeza o la nuca siente por debajo de los dedos montones de pelotitas de distintos tamaños. Estas son las cadenas ganglionares inflamadas que se dejan ver y palpar en todo su recorrido.
También puede presentarse fiebre: el 85 por ciento de los pacientes la presenta, pero durante pocos días. Puede haber dolor de garganta y faringitis y a veces el hígado suele estar inflamado, pero no tan intensamente como en una hepatitis. Un signo infaltable en esta enfermedad es el agrandamiento del bazo, órgano ubicado por debajo del corazón, en el lado izquierdo. El bazo cumple funciones de depuración de la sangre y se encuentra protegido de cualquier traumatismo por la parrilla costal; cuando se produce su agrandamiento, queda expuesto y cualquier golpe puede dañarlo. Por ese motivo, los chicos que presentan la enfermedad deben cuidarse muy bien de no recibir ningún trauma en esta zona, ya quepuede romperse y en estos casos la única solución es la cirugía.
Mucho reposo
El diagnóstico se realiza de dos maneras. Una es la forma clínica: por medio del examen se descubren los diferentes signos que hacen pensar en la enfermedad. La otra es a través de los análisis de laboratorio que certifican la presencia del virus (prueba de Paul Bunnell y monotest) y de un hemograma, que mostrará un signo típico de la mononucleosis: aumento de leucocitos (células de la defensa). También puede haber alteración del hepatograma pero nunca como en la hepatitis
Por ser un enfermedad viral, el único tratamiento que se aplica tiene que ver sólo con los cuidados del paciente y de los síntomas que acompañan a la enfermedad.
Reposo. Estará regulado por el enfermo. Sobre todo en la fase aguda, él mismo demandará estar en la cama. Luego se irá incorporando lentamente a las diferentes actividades
Analgésicos antipiréticos.
Sirven para bajar la fiebre y para tratar los dolores articulares y de garganta. Se utiliza preferentemente paracetamol o ibuprofeno.
Evitar los deportes.
Sobre todo los de contacto, especialmente mientras el bazo está inflamado.
No están indicados los antibióticos, salvo en sobreinfecciones .
Ya sabemos algo más
· Es mas frecuente entre los 15 y los 22 años.
· Se enferman tanto hombres como mujeres.
· Se observa sobre todo en los niveles socioeconómicos bajos.
· En los niveles sociales medio y alto la mayor incidencia se presenta en edades escolares.
El responsable es el virus Epsein-Barr que, al penetrar en el organismo, se disemina por casi todas las células linfáticas.
Mas información: Enfermedad del Beso. Mononucleosis infecciosa
Dr. Pedro Barreda
2007