Buenos aires para asmáticos
Nuevos medicamentos.
Gracias a un nuevo fármaco se espera poder mantener a raya esta enfermedad, que se ha gravado en las ultimas décadas.
Dos personas tan distintas como podría ser Napoleón Bonaparte y el Che Guevara tenían algo en común: los dos sufrían de crisis asmáticas. Y así como ellos, en la actualidad entre un 5 y un 10% de la población padecen de un asma bronquial, lo que la convierte en una enfermedad frecuente.
Para muchos médicos chilenos, las estadísticas mundiales demuestran que esta patología ha aumentado notoriamente en el ultimo tiempo, no solo en números de casos, si no también en gravedad.
Esto es un hecho histórico que ha causado bastante conmoción. Durante los 80, los asmáticos aumentaron en Estados Unidos en un 60 por ciento.
Uno de los factores que ha influido en el surgimiento del asma bronquial (enfermedad obstructiva de la vía aérea) es la contaminación ambiental. Tanto los contaminantes externos: partículas que se desprenden de motores a petróleo y gases tóxicos, como los internos: humo de cigarrillo y gases emitidos por algunas estufas y cocinas, ayudan a desencadenarse este mal.
Otra variable que ha intervenido en el aumento de la patología es el estilo de vida actual, que emplea elementos reservatorios del polvo de habitación (un gran alérgeno), como las alfombras muro a muro y los peluches, donde se acumula ácaros y polvillo.
También influye el exceso de trabajo en la mujer, que le impide completar la lactancia. Se ha demostrado que la leche materna previene o retarda las enfermedades alérgicas.
La causa de esta enfermedad se debe a una falla genética, que hace que la persona responda exageradamente a estímulos del medio ambiente. Es una patología crónica, pues el asmático sufre de crisis obstructivas periódicamente. Al enfermo se le contraen los bronquios, se le inflama la vía aérea y aumenta la cantidad de secreciones. Todo esto obstaculiza el flujo del aire, es decir, se le producen dificultades para respirar.
También hay un grupo de asmáticos alérgicos, quienes desarrollan una respuesta inmunológica a ciertos estímulos del medio ambiente. En este, los niños son mas alérgicos a los ácaros, animales domésticos y polvo de habitación. Los adultos, al polen.
Lo anterior es lo que comúnmente se denomina tener alergia a la primavera. Sin embargo, las personas sensibles a otro tipo de alergenos pueden sufrir ataques durante todo el año.
Pero ¿Cómo se trata el asma?
El primer paso antes de indicar un tratamiento es determinar la causa de las crisis obstructivas. Para ello se realizan varios test que detectan si el paciente es alérgico, y en el caso que lo sea, a que sustancias.
Es fundamental estudiar a los enfermos para conocer exactamente cuales son sus enemigos. Porque, por ejemplo, si el examen arroja que el motivo de su asma es una alergia a los gatos, su problema se solucionara sencillamente sacando a la mascota de la casa.
Si no es posible evitar el contacto con los alergenos (como la contaminación o el polen) la llamada inmunoterapia podría tener un espacio para combatir y terminar con el asma alergia. Este consiste en inyectarle al enfermo, dosificadamente, una serie de vacunas para que desarrolle anticuerpos frente a las sustancias alérgenas y después pueda enfrentarlas sin problemas.
No es posible aun curar la enfermedad definitivamente en el caso de los no alérgicos; sin embargo, mediante medicamentos se lo puede mantener sin síntomas por periodos prolongados, lo que es un gran avance.
Lamentablemente aun no existe un medicamento que pueda terminar definitivamente con él asma.
Con todo, aunque se ha registrado un aumento de la patología, gracias a los fármacos nuevos ha mejora la calidad de vida de los asmáticos. Hasta hace unos quince años el asmático era un invalido. Ahora, para nada. La natación, por ejemplo, es un excelente deporte para él, ya que mejora su capacidad ventilatoria. Se añade un dato curioso: entre el 10 y el 15 por ciento de los atletas norteamericanos que van a los juegos olímpicos son asmáticos.
Dr. Pedro Barreda
2007