¿Qué hacer con la fiebre?
La fiebre es el principal motivo de consulta en los niños, ya que genera angustia en los padres. Por lo regular, cuando un niño está enfermo, es hasta que aparece la fiebre cuando se piensa que es un problema grave, que ahora sí amerita tratamiento porque puede ser una infección, o simplemente ¿que es?, hasta entonces es el momento cuando se debe de consultar al pediatra.
Previo a esto, aún a pesar de tener síntomas de una enfermedad respiratoria digestiva o cualquier otra, si no hay fiebre se recurre a medidas temporales o remedios caseros para manejar en forma empírica las enfermedades.¿Cuáles son las enfermedades que comúnmente causan fiebre?
Durante la edad pediátrica suelen presentarse frecuentemente infecciones respiratorias, mismas que pueden ser banales, de origen viral y que se autolimitan, o bien infecciones más complejas con los mismos síntomas pero con diferente evolución, en las que hay participación de bacterias. Entonces es necesario utilizar antibióticos para tratarlas.
Pero no sólo las infecciones respiratorias causan fiebre, también podemos mencionar las infecciones gastrointestinales, en las que los agentes causales pueden ser virus, bacterias o parásitos. Otro problema que no siempre se tiene presente es el de las infecciones de vías urinarias, problema que es más difícil de sospechar.
Otras infecciones frecuentes en los niños son las conocidas como exantemáticas como , la rubéola, la varicela y el exantema súbito, entre otras, las cuales son causadas por virus.
Algunas otras infecciones como la hepatitis, la meningitis, la fiebre tifoidea, etcétera pueden causar fiebre como primera manifestación. Lo importante de esto es saber que cualquier infección puede manifestarse con fiebre independientemente del agente causal: virus, bacteria, parásitos u hongos, y que el tratamiento será diferente en todos los casos.
¿Cuáles son las medidas generales que debo aplicar en caso de fiebre?
Existen medidas generales como la aplicación de medios físicos para controlar la fiebre. Esto es, colocar paños húmedos en cabeza axilas, región inguinal, mismos que se deben cambiar activamente.
También se debe ofrecer una mayor cantidad de líquidos para evitar la deshidratación y mantener a los niños con ropa ligera, con lo que evitaremos que la temperatura se eleve con facilidad.
Es importante que a la par de estas medidas ser muy cuidadoso al usar medicinas para el control de la fiebre y que el uso de éstas sea bajo recomendación médica en algunos de los controles sanos.
¿Cuáles son las medidas que debo evitar?
Se debe evitar la aplicación de alcohol frotado en el cuerpo, pues además de no presentar el efecto deseado para bajar la temperatura, representa el peligro de una absorción masiva a través de la piel lo cual puede causar intoxicación y descenso brusco de la glucosa en sangre (hipoglucemia).
El baño en agua helada o la aplicación de hielo, no sólo resulta en una desagradable sensación sino que puede ocasionar efectos graves en la presión arterial el estado de conciencia, etcétera.
¿Representa un peligro utilizar medicamentos para la fiebre?
Los medicamentos para el control de la fiebre, bien utilizados y bajo supervisión médica, representan un gran ayuda en el manejo de la fiebre en los niños, pues si tomamos en cuenta que como respuesta a la fiebre los niños comen mal, duermen mucho, tienen malestar general, dolores musculares o articulares todo esto provoca ausentismo escolar, entonces está justificado acortar el periodo febril con sus manifestaciones con la finalidad de integrar al niño lo antes posible a su vida normal, lo cual se conseguirá administrando en forma responsable los antipiréticos.
Concluimos que la fiebre representa un síntoma que puede acompañar a cualquier enfermedad, por lo que se debe de solicitar atención médica oportuna, evitar al máximo la automedicación y asociar la utilización de medios físicos con los medicamentos para un mejor control de la fiebre.
Es importante tener presente, además, que la fiebre no nos obliga a administrar un antibiótico si no se encuentra un foco preciso de infección.
¿Cómo prevenir infecciones respiratorias en niños?
Todos los años se repite lo mismo, es común que en esta época del año cuando el clima se torna frío, las infecciones de vías respiratorias altas y bajas surjan como un importante problema de salud, lo cual ocasiona ausentismo escolar, incremento en el consumo de medicamentos, ya sea antibióticos o antigripales, con todo el impacto económico que esto representa.
El clima frío favorece el desarrollo de infecciones respiratorias principalmente altas, como resfrío común, faringo-amigdalitis, faringitis, laringitis, Laringotraqueitis, las cuales de entrada son causadas por virus, mismos que no son susceptibles de manejar con antibióticos, pero sí requieren de cuidados generales para evitar complicaciones y evolucionen hacia infecciones más severas.
En la misma localización anatómica, pero ahora con un agente bacteriano como causante, donde los síntomas se perpetuarán por más tiempo, no se autolimitan como en el caso de las infecciones virales y requieren entonces de el uso de medicamentos antimicrobianos.
Además son estas infecciones aparentemente banales las que de no recibir tratamiento y cuidados adecuados originan también infecciones de vías aéreas inferiores como las neumonías, neumonías complicadas y algunas otras como la Bronquiolitis.
Es así que surge la inquietud de qué podemos hacer como padres para evitar que los niños, que son la población más susceptible a enfermar, contraigan dichas infecciones y, sobre todo, cómo sospechar y evitar que se compliquen, algunas sugerencias se mencionaran y se hará énfasis en aquellos datos de alarma que indiquen que existe una situación de urgencia y entonces se evite además el impulso de dar remedios caseros o automedicar a los niños.
¿En la practica que se debe hacer?
Evitar los cambios bruscos de temperatura y arropar a los niños para evitar la exposición al frío es importante, hay que tener presente que los niños por su actividad y metabolismo pocas veces refieren tener frío y suelen negarse a usar ropa gruesa y que les estorba para sus actividades y juegos, pero aún así se deberá de insistir en usar suéter, polerón y bufanda por las mañanas al salir a la escuela, la bufanda sobre todo deberá cubrir nariz y boca y respirar a través de la misma con la finalidad de "calentar" el aire que inhalan. También ayudan los gorros pasamontañas.
¿Se pueden bañar?
Es frecuente la creencia de que se debe de evitar bañar a los niños en días muy fríos, lo cual no sólo es un error grandes pues esto en nada contribuye a la prevención de las enfermedades respiratorias, sino que se debe de insistir en el baño diario aún cuando exista infección, únicamente se insistirá en bañar, secar y vestir a los niños dentro de la misma habitación para evitar cambios bruscos de temperatura.
Otra medida importante es evitar acudir a lugares contaminados, donde exista humo de tabaco u otros irritantes, por ejemplo, sitios concurridos donde se encuentren personas tosiendo o con otros síntomas respiratorios.
Una recomendación más es la indicación de la vacuna de la influenza, con la cual se logra la prevención de esta enfermedad, anteriormente el programa recomendaba la inmunización para niños pequeños y ancianos, actualmente se sabe que toda la población puede recibirla con lo que se controlaría la transmisión de la misma.
Las medidas anteriores tienen como objetivo la prevención de enfermedades respiratorias, pero una vez que los síntomas aparecen como son fiebre, tos, catarro, voz ronca deberán de instalarse medidas generales como abrigar, ofrecer abundantes líquidos, .. medicamentos como acetaminofén entre otros analgésicos, reposo y solicitar valoración médica oportuna para iniciar tratamiento con antibióticos, cuando así esté indicado, pretendiendo además evitar que se presenten complicaciones.
¿Cuando preocuparse?
Se deben tener presentes datos de alarma como son fiebre persistente, dificultad para respirar como es la presencia de respiración rápida, agitación, hundimiento de las costillas y el pecho para respirar, aleteo de la nariz, silbido en el pecho, coloración azul de labios y uñas, rechazo a los alimentos y signos de deshidratación, son indicación absoluta de llevar al niño a un servicio de urgencias.
Evitemos al máximo las complicaciones al brindar tratamiento oportuno por personal médico capacitado y evitemos abuso de remedios caseros o automedicar a los niños.