INFLAMACIÓN DE LOS GANGLIOS LINFÁTICOS
Una señal de alerta
Durante la edad infantil es frecuente que los ganglios linfáticos se inflamen, pero no debe ser motivote alarma. La inflamación indica que existe una infección y ayuda a combatirla.
Es posible que cualquier día UD como mamá detecte unos bultos pequeños en el cuello de su hijo. Al palparlos talvez el pequeño se queje porque esta zona esta especialmente sensible. Piense que lo más probable es que se trate de los ganglios linfáticos, que han aumentado de volumen para que nos percatemos, sin dificultades de su presencia.
Normalmente, su pequeño tamaño (similar a una lenteja) hace que no sean palpables o visibles externamente, pero a veces “crecen” durante unos días.
¿A que se debe este interés en llamarnos la atención?
Sencillamente es porque quieren advertirnos de que en alguna zona del cuerpo del niño existe una infección. La misión de los ganglios linfáticos repartidos por todo el organismo es advertir la entrada de los gérmenes, formar anticuerpos con los que combaten la infección e impedir que esta llegue a la sangre.
Durante la infancia, las numerosas infecciones que sufre el pequeño hacen que sea frecuente la inflamación de los ganglios. Por ello no hay que alarmarse al observar ese síntoma en cada hijo.
Como un verdadero ejercito
Tenemos más de quinientos ganglios en todo el organismo, conectados a través del sistema linfático. Como si de un ejército se tratara, estas pequeñas masas de tejido linfático se sitúan estratégicamente de forma que cada zona del organismo este protegida por uno o varios ganglios que se encargan de detener cara a cara a todo microbio que quiera atacar.
Es decir, cada ganglio o grupo de ganglio defiende la zona próxima a donde esta situado.
Así cuando vemos que nuestro hijo tiene un bultito en el lado del cuello podemos pensar que el culpable es una infección dental, una sinusitis o quizás una lesión de la piel del rostro. Si son los ganglios de ambos lado del cuello los que se han inflamado puede ser una faringitis, amigdalitis entre otras. Otras enfermedades como la rubéola, las paperas, la mononucleosis infecciosa se manifiestan también con ganglios en el cuello y en la nuca. En estos casos duelen al tocarlos y van acompañados de fiebre.
Los ganglios de la ingle se encargan de las piernas, los de las axilas son del brazo o tórax, y los de la parte anterior del cuello, de la cara, nariz y garganta.
Infecciones comunes
En el caso de los niños, los ganglios que mas suelen inflamarse, son los situados en las zonas laterales del cuello o en la parte posterior de la cabeza, ya que las infecciones mas comunes son las que afectan a las amígdalas, las adenoides y el oído.
Todos los trastornos que provocan inflamación de los ganglios son benignos, excepto la Leucemia o un Linfoma pero en estos casos el volumen que alcanzan es mayor, dura más y, ya en la palpación las características son bien diferentes.
Un verdadero mecanismo de defensa.
La inflamación de los ganglios es un mecanismo de defensa de nuestro organismo frente a las infecciones. Dura de 15 a 30 días y desaparece espontáneamente, cuando se cura el proceso que la origino. Entonces recuperan su tamaño normal hasta que un nuevo virus o bacteria se introduce en el organismo y los obliga a entrar en acción.
Algunos signos de alarma..
El ganglio es muy sensible al tacto
Tiene un tamaño mayor de 2 cm. de diámetro
Sigue siendo mayor de un cm. después de un mes
Se observan líneas rojas que van hacia el ganglio o la piel que lo cubre esta enrojecida.
El niño no esta del todo bien o tiene fiebre persistente, inexplicable.
No se conoce la causa de la hinchazón del ganglio