CONSEJOS PRACTICOS
CUANDO EL NIÑO ROMPE LAS COSAS
La curiosidad y la imaginación caracterizan a los niños en edad preescolar. Tienen gran interés por los objetos y el mundo que los rodea. En su afán exploratorio muchas veces rompen los juguetes o los objetos que llegan a sus manos, sin tener inicialmente una intención destructiva. Quieren saber cómo son, transformándolos en otra cosa, probar distintas acciones... Sin embargo, el romper los juguetes puede pasar a ser juego entretenido y algo habitual.
Es importante entonces ponerle límites muy claros al niño en relación a que hay objetos desarmables y otros que no lo son, que los juguetes no se rompen y a no permitir que el destrozar se transforme en juego o en un hábito. El niño necesita aprender a respetar las cosas y a ser cuidadoso.
* Muéstrele lo que puede y lo que no puede romper, desarmar o pintar. Déjele muy claro que se pinta o dibuja en un cuaderno o en un papel pero no en las paredes, que se puede armar y desarmar un juego de construcción pero no la radio o el despertador.
* Tenga a disposición del niño objetos para jugar y juguetes que sean sólidos y no se rompan. En caso contrario, el niño se acostumbrará a que romper sea una actividad entretenida y normal. Es necesario que el niño no asocie la idea de jugar con la de romper.
* Dele objetos en desuso y desarmables para jugar. También ropa vieja para disfrazarse y papel de envolver para dibujar o pintar.
* Celebre mucho a su hijo cuando cuide sus juguetes y los objetos de la casa. Recuérdele lo importante que es cuidar las cosas. Si el niño siente que cumple con las reglas, se sentirá contento consigo mismo y estará orgulloso de cuidar sus pertenencias.
* Fomente en el niño su cooperación en el orden, limpieza y cuidado de las cosas.
* Cuando rompa algo, hágale ver que eso no es correcto, que eso no se hace y quite el objeto de sus manos.
* Sea claro y consistente, no cambie las reglas. Si el niño rompe algo, no lo excuse haciéndole prometer que no lo hará más. Dígale que las cosas no se rompen. Sobre todo, premie las conductas cuidadosas.
* Si a pesar de sus advertencias y enseñanzas, el niño rompe algo, aíslelo. Dígale que piense un rato sobre: " las cosas se cuidan y no se deben romper".
* Si el niño rompe algo, trate de reaccionar en forma proporcional al hecho ocurrido y no a la rabia que a usted le provoca ver ese objeto roto. Su disgusto o molestia no deben hacer sentir al niño que él es malo o que las cosas son más importantes que las personas.
Enseñe al niño a cuidar bien las cosas, felicítelo cuando sea ordenado y cuidadoso. Poco a poco aprenderá a cuidarlas y a no destrozarlas.
Dr. Pedro Barreda