¿Cómo preparar un buen biberón?

La tarea de preparar el biberón es muy delicada y aunque sea laboriosa y rutinaria, en ningún caso puede llevarse a cabo con prisas ni a la ligera; de ello depende la correcta nutrición del niño y, en general, su salud. Porque un descuido puede producir una infección que afecte su frágil organismo. Visto de esa forma, es indispensable seguir unos pasos básicos para garantizar la obtención y estricta prevención de una contaminación microbiana.

Saber sobre los utensilios


Aunque esto se omita en la publicidad de los métodos químicos de esterilización de biberones, los microbios que puedan quedar después de hervirlos en agua potable son totalmente inofensivos para un niño normal. Pero incluso la habitual recomendación de "hervirlo siempre todo bien", conduce a una práctica tan engorrosa como excesiva, si la leche se consume inmediatamente. Sin embargo, y tal como sucede con la dudosa necesidad de hervir el agua de consumo público, también es problemático ser categóricos en este sentido, aunque el riesgo sea todavía menor cuando el agua sólo va a ser empleada para lavar los biberones. Porque lo imprescindible es lavar todo con agua y jabón, antes e inmediatamente después de cada uso, aclarando a conciencia y empleando un cepillo especial para eliminar cualquier resto de leche que pueda haber quedado y que se contaminaría fácilmente. Es sencillo y prudente hervir el chupete una vez al día, y desde luego, también hay que lavarse bien las manos al prepararlos, pero no tiene mucho sentido, convertir la cocina en un laboratorio, ni desperdiciar el tiempo hirviendo biberones hasta ocho veces al día (y esperando a que se enfríen), y menos cuando el niño empiece a llevarse a la boca todo lo que pille sin preocuparse por lo limpio que esté y antes de que lo podamos evitar. En todo caso, el asunto es polémico y, como siempre, es el pediatra quien debe decidir si también hay que hervir o esterilizar los biberones y tetinas antes de cada toma, y hasta cuándo.


* Es mejor no utilizar medias medidas y subir siempre de treinta en treinta. Por ejemplo, si el bebé toma unos cien mililitros cada vez, prepararlos con ciento veinte de agua y cuatro medidas completas de leche, aunque ya sepamos que no se los acabará.

Las leches en polvo siempre deben conservarse en su envase original.

Vamos paso por paso...
1.- Primero se pone agua hasta el nivel deseado y luego se añaden las medidas de leche correspondientes. Al revés llevaría menos agua de la debida y, por tanto, no es correcto disolver la leche en un poco de agua caliente y añadir luego la restante hasta alcanzar el volumen previsto, aunque eso vaya muy bien para evitar que se formen grumos.

Lave bien la mamadera, el chupete y la rosca hasta que no quede ningún residuo anterior del alimento.

Hiérbalos durante cinco minutos, séquelos y consérvelos tapados hasta el momento de usarlos.
Hierva agua potable durante cinco minutos, déjela entibiar.
Consulte la tabla de alimentación; vierta la mitad del volumen de agua hervida tibia a preparar, en la mamadera.

2.- Abrir el envase de leche en polvo y llenar a ras la medida dosificadora.

Use la que viene adjunta al tarro, nunca intercambie con las de envases de otro tipo de

 leches o de preparados de distintas marcas.

Use únicamente la medida que se encuentra en el interior de esta lata.Añada el número de medidas rasas
 recomendadas (leche en polvo y otros agregados que su pediatra recomiende). Tape y agite hasta que no queden grumos.
 


3.- Rase la medida dosificadora, sin comprimir el polvo, con el revés de un cuchillo seco y limpio.



4.- Vierta el polvo en el biberón según las proporciones recomendada por su medico pediatra.


5.- tape el biberón con el disco protector, enrosque el anillo y para deshacer los grumos no hay más remedio que agitar enérgicamente el biberón todo el tiempo que haga falta. (y luego dicen que criarlos al pecho da más trabajo...)

Luego agregue el agua hervida faltante hasta completar el volumen final -indicado para la -mamadera. Agite la mamadera hasta que el polvo se disuelva completamente.

2009