Prevenir las infecciones
Lavar y esterilizar
La lactancia artificial exige una cuidadosa higiene. Todos los utensilios que estén en contacto con la boca o el alimento del niño deben ser sometidos a un rigurosos lavado y a una esterilización que asegure la eliminación de todo tipo de gérmenes. Se trata de una norma de vital importancia para evitar la transmisión de microbios y las peligrosas infecciones digestivas-gastroenteritis- máxime teniendo en cuenta que la leche constituye un excelente medio de cultivo para diversos microorganismos patógenos. Al principio parecerá una tarea inacabable por que lo cierto es que se debe lavar y saber esterilizar.
Vamos al lavado
1.- Aclare los utensilios y pongalos dentro de un recipiente con agua caliente y detergente para ablandar los restos de leche.
2.- friegue cada chupete con un cepillo pequeño por dentro y por fuera, hasta arrancar cualquier resto de leche. Vigile que el agujero del chupete no quede obstruido, si es preciso ayúdese de una aguja.
3.-Cepille el interior del biberón con una escobilla grande, despegando todo resto de leche adosado a las paredes. Ponga especial atención en la zona del cuello y la rosca de la mamadera.
4.-Enjuague abundantemente cada utensilio lavado bajo el chorro de agua, hasta eliminar todo tipo de detergente.
Consejos prácticos de esterilización
Tipos de esterilización.
Esterilización por calor. La acción del calor mediante la ebullición, la aplicación de vapor de agua o por medio de microondas, siempre que alcance una determinada temperatura y se mantenga durante cierto tiempo, asegura la destrucción o inactivación de todos los microbios. En las tiendas especializadas se encuentran distintos tipos de modelos para este tipo.
Esterilización química en frío: El uso de diversas sustancias químicas- en pastillas o en líquidos- disueltas en agua también permite destruir prácticamente todos los gérmenes.
Dr. Pedro Barreda
2008