Sicosis infantil: Niños al borde del delirio
Es un trastorno siquiátrico grave que dura toda la vida. El afectado puede ver y oír cosas que no existen e incluso llegar al suicidio.
"Hace cuatro años me di cuenta de que el niño no estaba bien, ya que un día estábamos sentados a la mesa y empezó a hablar cosas anormales. Decía que había otras personas en la casa, que cuando se quedaba solo una voz lo llamaba y que había gente que le tocaba la pierna. Al otro día lo fui a dejar al colegio y hablé con la profesora. Ella me contactó con un siquiatra".
Este el testimonio de una madre, a quien su hijo a los 13 años se le manifestó una psicosis grave. En este caso se trataba de una esquizofrenia infantil, una de las formas de esta enfermedad, ya que la otra es el trastorno bipolar.
Se define la psicosis como "un trastorno siquiátrico grave que durará para toda la vida y que altera el pensamiento, la percepción y los afectos. Todo unido a una dificultad en la adaptación social, originado en forma hereditaria y por factores ambientales".
Se especifica que se ha descubierto en el seguimiento de los casos que los síntomas aparecen alrededor de los 10 años y que incluso puede existir antes de que haya lenguaje. "Lo que pasa es que tiene que haber cierto desarrollo del pensamiento para identificarla, ya que en etapas anteriores hay funciones que no están y el diagnóstico se ve limitado".
Cómo aparece
Se explica que la psicosis en forma de esquizofrenia se puede dar de dos formas. En una, niños que han sido retraidos, poco sociables y distantes ven agravadas esas conductas y empiezan a rechazar el colegio, para luego dar paso a comportamientos extraños y giros insólitos del lenguaje. En la otra, menores o adolescentes absolutamente normales de pronto cambian y asumen comportamientos ilógicos.
"Luego de esto viene una fase más aguda, que puede durar de días a meses, en donde tienen movimientos torpes, repiten cosas, no hilvanan frases, crean palabras nuevas y perciben cosas que no existen como voces o imágenes, lo que ha sido llamado alucinación o delirio".
Se sostiene que son niños que generalmente se muestran excesivamente tímidos, lo que sería uno de los indicadores de sospecha para los padres y que tienen una vida escolar normal hasta la aparición de la enfermedad. "No tienen dificultad de aprendizaje, tienen conciencia lúcida, plena posesión de sus facultades y su nivel intelectual es normal. Todo hasta la fase aguda que es invalidante".
Así lo confirma Magaly, quien relata que "mi niño llegó sólo hasta octavo básico, ahora tiene 17 años y no va a clases por su enfermedad. Lo hemos intentado, pero no resiste la cantidad de gente y la bulla de la sala".
Suicidio
Lo más grave de esta enfermedad es que luego de fases agudas vienen depresiones que pueden llevar al niño o al adolescente al suicidio o a atentar agresivamente en contra de alguien. "Ya tres veces lo he salvado de que se ahorque y eso ha sido muy triste y duro. Ahora no lo dejo solo, ya que siempre está pensando que la vida es aburrida y que mejor valdría quitarse la vida. De hecho hace poco me dijo que quiere vender el Nintendo para comprarse una pistola", cuenta desgarradoramente Magaly.
Algo que es ratificado y que se aclara que la psicosis infantil en sus dos formas (esquizofrenia y bipolaridad) es una de las enfermedades que más riesgo de suicidio tiene.
Por ello dependiendo de la intensidad de los síntomas puede llegar a ser necesaria la hospitalización del niño. "Se está tratando de que se puedan manejar estos períodos en la casa, pero en casos fuertes hay que internarlos. Claro que es por un período corto y los padres deben entender que es para ayudarlos".
Una historia que Magaly también conoce, ya que su hijo estuvo internado: "Cuando tenía 16 años estuvo hospitalizado porque le vino una crisis. Quería que lo sacara de la casa porque alguien le estaba haciendo brujería, se le trabó la lengua e intentó quitarse la respiración".
Para no llegar hasta estos límites se recomienda una atención temprana, ya que los tratamientos farmacológicos y sicosociales son alentadores. "Lo importante es que la familia funcione abiertamente con comunicaciones sin dobles mensajes y un manejo de emociones libre en donde los padres no teman decir lo que se siente en forma clara".
También se recomienda a los familiares asumir que se trata de una enfermedad seria. "Se habla de los tres tercios: uno tendrá un brote y no presentará síntomas nunca más, el otro tercio tendrá períodos sucesivos de los que se irá recuperando, por lo que entre fases llevará una vida normal, y el tercero será de mala evolución y el mal se les hará crónico",
¿Cuando preocuparse?
*Poner atención a niños poco sociables, tímidos, inhibidos, sin amigos y que se entretengan solos.
*Observar conductas inexplicables e repentinas como levantarse a las tres de la mañana para ducharse o no comer por temor a envenenamiento.
*Estar alerta a mensajes ilógicos
*Baja sorpresiva en rendimiento escolar.
*Ver si hay familiares con trastornos psiquiátricos
*Si se presentan dos o más de estos comportamientos y si se dan alucinaciones o delirios, consultar inmediatamente a un especialista.Dr. Pedro Barreda