Verdadero y falso de la hepatitis.
Para conocer mejor esta enfermedad, primero hay que dejar de lado las falsas creencias. Veamos.
Uno de los principales factores de riesgo de contraer esta enfermedad es el turismo.
Verdadero. La Organización Mundial de la Salud aconseja la vacunación a todas aquellas personas que viajan a las regiones de alto riesgo.
Es una enfermedad que se propaga por contacto.
Verdadero. Dolencia vital, muy contagiosa, que ataca el hígado. Se propaga de persona a persona por contaminación fecal seguida de contacto de mano a la boca. Esto puede suceder cuando, justamente, una persona se olvida de lavarse las manos después de haber cambiado un pañal o de ir al baño, y luego prepara una comida o se lleva las manos a la boca.
Hay muchas mas posibilidades de contraer hepatitis B que hepatitis A.
Verdadero y falso. En cierta forma, es así. Ocurre que hay más factores que la causan. ¿Cuáles son? Estos: transfusiones de sangre, uso de drogas inyectables, de agujas, jeringas o instrumental de cirugía no esterilizado, intercambio de elementos cortantes contaminados, relaciones sexuales sin preservativos con personas infectadas, contacto íntimo con secreciones corporales, transmisión de madre al hijo durante el embarazo o la lactancia.
Si los síntomas se hacen presentes en la hepatitis A, duran aproximadamente un mes.
Verdadero. Sí, un mes. Pero atención: en el 20 por ciento de los casos, el paciente comienza a sentirse mejor, pero se enferma nuevamente. Y atención, los síntomas pueden persistir en forma intermitente hasta seis meses después de contraer la enfermedad.
Los síntomas de la hepatitis B se presentan de tres maneras.
Verdadero. Algunas personas tienen los síntomas clásicos: coloración amarilla de la piel, ojos y mucosas, orina oscura y materia fecal (casi color tiza). Previo a la aparición de este cuadro, pueden manifestar decaimiento, cansancio, dolor articular, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Otras personas pueden tener síntomas parecidos a los de la gripe, con dolor muscular y fiebre alta, mientras que hay quienes pueden no manifestar ningún síntoma, lo que es más común en el caso de los niños infectados. Los portadores crónicos pueden tener pocos síntomas y, si bien muchos permanecen estables durante años, en algunos casos la enfermedad progresa y puede favorecer la aparición de cirrosis y, con los años, hasta cáncer hepático.
Los tratamientos para la hepatitis B
No resultan muy efectivos.
Falso. Existen tratamientos que permiten evitar a progresión de la enfermedad crónica. El interferón alfa es la droga antiviral más utilizada para el tratamiento de la hepatitis B crónica. Aunque no todas las personas responden al tratamiento, en muchos casos se logra frenar la multiplicación del virus, controlar el daño hepático y mejorar las defensas del organismo frente al virus.
La vacuna no garantiza inmunidad.
Falso. Las vacunas son seguras y eficaces. En la hepatitis A la mayoría de los pacientes adquieren inmunidad en el día 15 luego de la vacunación. La protección se puede prolongar por medio de una dosis de refuerzo. La vacuna contra el virus de la hepatitis B está producida por ingeniería genética, es segura y prácticamente no presenta efectos adversos. Deben aplicarse tres dosis para obtener protección, y el esquema clásico es de 0-1-6 meses.Dr. Pedro Barreda