Tres en la cama

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TODOS SALDRÁN GANANDO SI DUERME SOLO

A todos los niños les gusta la cama de sus papas porque allí encuentran la protección que no tienen en su habitación, Pero hasta cuando pueden compartir la cama y el dormitorio de los papas? ¿Como convencerles para que acepten como propia su habitación? Aquí te ofrecemos una serie de pistas para ayudarle a superar la prueba.

Una mama nos explica los problemas que tenia con , su hija de 5 años. No había manera de llevarla a su cama. Llegaba la noche y todos en casa empezaban a ponerse nerviosos. La menor quería esperar a que sus papas también se fuesen con ella, pedía 5 minutos más y cuando la llevaban a su cama comenzaba a pedir cosas: "tráeme agua, no tengo sueño, explícame otro cuento". Lo peor sucedía a medianoche, ya que  se "infiltraba" en su cama y ellos a veces la devolvían a la suya, pero a menudo claudicaban y ella permanecía acurrucada entre los dos durmiendo a pierna suelta. La madre  se echaba las culpas y pensaba que la niña había permanecido demasiado tiempo durmiendo en la habitación de matrimonio, aunque su marido ya se lo advertía. Ella, sin embargo, la seguía viendo pequeña; pensaba que podría pasar algo y no la oiría lo cierto es que era ella la que dormía más tranquila pero ahora se daba cuenta de su error.

Es probable que a UD te ocurra lo mismo que a esta madre  puede ser que también te culpabilices por ello. El ir a dormir con los papas, en su cama o habitación, puede ser la solución más cómoda pero no la más aconsejable.

Cada uno en su lugar

Como todas las mamas, te habrás preguntado en qué momento y a qué edad es mejor que tu hijo pueda pasar  a ocupar su habitación

Lo ideal es que el bebé tenga su propia habitación desde el principio y se familiarice con ella para que posteriormente pueda sentirla como su lugar.

Es importante que el niño no permanezca en la habitación de los padres con más de 3 ó 4 meses de edad. Debé pensar que es lo mejor para el y aunque quizás le cueste mas a ustedes la separación en este momento, vais a salir ganando todos. Por un lado, podrán  descansar mejor y a el le evitaran el riesgo añadido que supone la posibilidad de situar vuestro peso sobre su anatomía. Además, ubicarle en su habitación supone:

Proteger la intimidad de los padres y el niño.

Un paso importante en el fomento de su autonomía desde el principio.

Evitar que el niño llegue a sentir la habitación de los papas como suya.

Cómo afrontar los 2 primeros meses

Si se siente tranquilo y seguro, su sueño será más largo y placentero. Pero puede ocurrir que el tuyo sea un "bebe" rebelde, de esos que se despiertan con frecuencia o les cuesta conciliar sueño.                                                                                                                                                  

Si es tu caso, recuerda que es normal que un recién nacido necesite un periodo de adaptación para acostumbrarse a su vida extrauterina y, por ello, en sus primeros días precisara de tu calor maternal, tus caricias y el contacto con tu piel. También tu desearás tenerle muy cerca. Así que durante los dos primeros meses no temas malcriarle si tienes a tu lado su cunita para que cuando se despierte puedas darle todo tu amor.

Listo para el despegue

De los 2 a los 4 meses empezará a dormir más por la noche y se adaptara mejor. Necesitara más silencio y, aunque le costará aun acostumbrarse a estar solo, deberá hacerlo, ya que si descubre que al menor gemido acudes, no llegara a sentirse seguro y se instaurara un circulo vicioso de visitas que te agotarán.

• A partir de los 4 meses no conviene que permanezca en su habitación. Necesita su propio espacio y será mas difícil mantener un orden si dejás que siga acudiendo a tu pieza y no establecés un lugar diferenciado para él. Aunque le veas muy pequeñito, le haces un bien si le acostumbras a dormir solito. Puedes dejarle la puerta entreabierta para que entre luz indirecta y ofrecerle un poco de agua. Es un truco para tranquilizarle que suele dar buen resultado. También le tranquiliza escuchar tu voz. No ahorres las mejores palabras de tu repertorio dulce para calmarle cuando reclame tu presencia.

No transijas

• Si cedes, le provocaras más trastornos del sueño. Está comprobado que los niños que han dormido mucho tiempo con sus padres padecen mas miedos nocturnos y pesadillas, y son más dependientes.

• A más edad, más dificultad para aceptar el cambio: toda situación nueva suele vivirse con cierto miedo. Si demoramos demasiado la salida, peor lo vivirá  él. Recuerda que el quiere estar en tu cama buscando protección. No se la niegues, pero en su dormitorio.

• Tus concesiones repercutirán en tu vida intima de pareja: el bebe no debe oír la actividad privada de los padres; y éstos deben tener un espacio para ellos, sin interferencias. Un bebe de 6 meses capta ya muchos estímulos que pueden dejarle huellas perdurables. Si ve o escucha un acto , se asustara pensando que sus papas se están peleando.

¿Puede haber excepciones?

Es evidente que si esta enfermo o requiere vigilancia constante, no podemos negarle el acceso a nuestra habitación. También puede haber periodos en los que el niño se sienta extremadamente angustiado: la entrada en el jardín, tu regreso al trabajo, la llegada de un hermanito, etc. Aun reconociendo que lo pasa mal, es mas positivo, aunque más costoso para los papas, acudir a su habitación si se despierta, hablarle, acariciarle y, si es preciso, quedarse con  hasta que se haya dormido. Debes manteneros firmes, aunque cariñosos, sin ceder ante sus hábiles estratagemas.

Como debe ser su dormitorio.

Foto internet

Para que el niño sienta y reconozca su habitación como un lugar propio, seguro y confortable, debe reunir una serie de condiciones:

• Debe ser lo mas amplia y silenciosa posible. Y conviene que este lo mas cerca posible de vuestro dormitorio. La temperatura debe rondar siempre entre los 18 y 20 grados.

• Al principio no hace falta convertir su habitación en un escaparate; poco a poco iremos colocando sus juguetes, adornos y dibujos de un modo espontáneo y natural.

• El suelo debe ser cómodo, ya que el niño jugara mucho en el.

• Si es de madera, procure que este bien pulida.

• Si tiene  alfombras, que tengan poco pelo.

• Las paredes deben estar pintadas con colores calidos, no muy vivos y sin excesivos estímulos. Ya aprovecharemos las colchas y cortinas para dar el colorido necesario.

• Cuida los elementos de seguridad: enchufes tapados, evita objetos punzantes, coloca la cuna junto a la ventana...

8 reglas de oro

1. Enséñale a cumplir una rutina de sueño: es muy importante un horario estable y regular.

2. Hay que actuar con habilidad, firmeza y afecto. Veras cómo el pequeño se adapta con facilidad.

3. Prevenir el miedo: no hay que utilizar el dormir como castigo.

4. Animadle a crecer y ser independiente mostrándole lo contentos que estas por ello.

5. Antes de ir a la cama hay que procurar que reine en casa un ambiente tranquilo. Nada de juegos excitantes.

6. Dejarle dormir con su muñeco favorito, se sentirá mas seguro y acompañado.

7. Puedes leerle un cuento, cantarle una canción y, si hace falta, quedarse con el un ratito.

8. No se des por vencida. El sacara provecho de vuestro cansancio y aprenderá a manipular. Alternar presencia para tranquilizarle y evitaras que solo uno lo haga hasta el agotamiento.

Que pasa cuando el padre no esta en casa.

Es un error muy habitual, cuando el papa viaja o se ausenta de casa, permitir que el menor vaya a dormir con la madre o esta lo invite a hacerle compañía

Esta situación debe evitarse totalmente ya que el niño debe saber que el lugar del padre no es intercambiable y que no le pertenece aunque el este ausente.

Piensa que el menor agradecerá este limite y le mostrara quien es el dueño de la casa.

Siempre se pueden hacer excepciones, pero lo ideal es que duerma solo, cuanto antes mejor. Sobre todo si el papa viaja muco o no esta el papa: En este caso tiene que ser mas estricta y cuando su marido no este seguir manteniendo la norma.

No es lo mismo jugar con los papas el domingo en la mañana que dormir con ellos toda la noche.

Muchos niños reclaman la presencia física de la mama porque al ir a dormir experimentan angustia de separación.

Comentarios y preguntas

Dr. Pedro Barreda

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