Molestos e Insistentes visitantes

La pediculosis es una enfermedad del cuero cabelludo, producida por el llamado piojo de la cabeza (pediculus capitis). Las personas mas propensas a infectarse son las que habitualmente comparten lugares o comunidades cerradas, como escuelas, clubes, piscinas o destacamentos militares.
En los países desarrollados la tasa de infestación promedio es del 3 por ciento en la población general. La mayoría de los casos corresponde a niños en edad escolar (entre 3 y 10 años). Entre los adolescentes y adultos son mas propensas las mujeres.
¿Quien es quien?
El piojo de cabeza es un parásito externo que se alimenta de la sangre de los seres humanos. El macho mide 1,5 mm y la hembra 2,5 mm, y ambos son de color grisáceo. Se los puede ver fijos al cuero cabelludo o desplazándose velozmente de un extremo al otro de la cabeza.
Una vez llegada a la cabeza, la hembra adulta puede poner de 6 a 8 huevos por dia. Son las liendres. Estas se pegan firmemente al pelo a una distancia de 3 a 5 mm del cuero cabelludo. Si las observamos con una lupa, veremos que son ovaladas y de un color blanco opalescente. Por lo general, las que están a mas de 5 mm del cuero cabelludo están muertas, es decir, que son solo "las cáscaras del huevo", siendo esta la única forma efectiva de diferenciarlas.
En siete u ocho días eclosionan los huevos y nacen nuevos piojos, que llegan a adultos con capacidad reproductiva entre una y dos semanas después. Su vida es corta, no mas de ocho semanas. Fuera del cuerpo humano no logran sobrevivir mas de 48 horas. Son muy sensibles a las altas temperaturas, al punto de que suelen abandonar el cuerpo de un individuo con fiebre (periodo de alta transmisibilidad). La cantidad de piojos en la cabeza de un adulto rara vez supera los cincuenta.
Así actúan
El piojo se fija al cuero cabelludo por medio de sus extremidades y se alimenta mediante su aparato bucal, especialmente adaptado para picar y succionar la sangre del cuero cabelludo. Al picar, inyecta su saliva, que produce una intensa picazón, lo que lleva al individuo a rascarse enérgicamente, llegando a producirse lesiones por rascado y engrosamiento y cambios de color del cuero cabelludo. Como consecuencia de esas lesiones, es común encontrar ganglios inflamados en el cuero cabelludo y en el cuello.
Hay que atacarlos

El tratamiento se realiza con productos de la industria farmacéutica destinados a tal fin (pediculicidas y ovicida que matan tanto al piojo como a la liendre). El de uso frecuente es la Permetrina al 1 %, ya sea en forma de champú, loción o crema de enjuague.
El producto debe aplicarse generosamente en el cabello previamente lavado y aun húmedo, dejándolo actuar durante 10 a 20 minutos. Luego se enjuaga con abundante agua en forma de ducha. Su uso esta contraindicado en niños menores de seis meses y en mujeres embarazadas.
Un tratamiento casero, de probada eficacia, consiste en lavar el pelo con abundante champú, colocar luego crema enjuague y no retirarla con el agua. Con la crema enjuague sobre el pelo, pasar el peine fino. De esta manera, se logra retirar los piojos con mayor facilidad. Para retirar las liendres, se recomienda lavar el pelo con una solución preparada en partes iguales de agua y vinagre blanco, dejar actuar 30 minutos y luego pasar el peine fino.
Bajo ningún concepto se deberá aplicar en el cuero cabelludo bencina, parafina ni ningún otro producto que no este autorizado por la industria farmacéutica para tal fin.
Como evitar el contagio

1. Examinar diariamente la cabeza de las personas expuestas, en busca de liendres o piojos.
2. Usar el cabello recogido y lavarlo frecuentemente.
3. Desinfectar la ropa de cama, toallas y ropa de uso general, lavándolas con agua caliente o calor seco, en ambos casos a mas de 60° C durante veinte minutos o hervir 10 minutos.
4. Si la ropa es delicada y no puede limpiarse en la forma descrita, se colocara en una bolsa plástica bien cerrada durante cinco días.
5. Sumergir peines y cepillos durante 10 minutos en alcohol medicinal o por 20 minutes en agua caliente (> 60° C).
6. Los elementos pequeños podrán ser esterilizados en microondas durante 60 segundos.
7. Pasar la aspiradora a fondo sobre el piso, camas, sillones, almohadas, para eliminar liendres y piojos.
8. Si algún miembro de la familia tiene piojos, se aconseja tratar a todo el grupo familiar y revisar a los contactos escolares. Estos no deben ser tratados si no se demuestra infección.

9. Los niños que realicen un correcto tratamiento por la tarde, pueden concurrir al otro día al colegio (si han pasado mas de 12 horas).
10. Se debe avisar en la escuela para que se adopten las medidas de control de contactos.
Bajo ningún concepto, se deberán fumigar los hogares o las escuelas, ya que el procedimiento es caro y además riesgoso.
11. Numerosos trabajos demuestran la eficacia de programas de control: los llamados "día semanal del piojo", durante los cuales los docentes controlan uno por uno a todos los niños, para detectar a los que están infectados. Se les comunicara a los padres la necesidad de tratamiento como requisito indispensable para su reincorporación.
¿Y si el tratamiento falla...?
Cuando el tratamiento fracasa, es muy difícil diferenciar si se trata de fallas de aplicación del mismo, por reinfestacion por contacto intrafamiliar o por tratarse de pediculosis resistente al tratamiento.
Ante casos refractarios o de cronicidad, se deben multiplicar los esfuerzos para la eliminación manual de los parásitos y el control y tratamiento de los contactos. La principal causa de fracaso es la mala realización del mismo.
Se deben realizar campañas de concientizacion a nivel nacional para poder controlar esta molesta infección. Pero cada uno de nosotros, desde nuestros hogares, puede ayudar con un buen control familiar.
Dr. Pedro Barreda