6-12 meses

Mamadera :12 reglas de oro

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Alimentar al bebe con mamadera cuando la situación lo requiere también es una experiencia de amor. Para que este momento resulte perfecto, tenemos que conocer algunos trucos que nos serán de gran utilidad

Los bebes son sabios desde que nacen. Saben perfectamente lo que les sienta bien y lo que no, cuanta leche quieren , y con que frecuencia, e incluso, al succionar, ellos mismos estimulan y dirigen la producción de leche.

Sin embargo, las madres tardan un tiempo en aprender a amamantar a sus hijos. Lo mismo ocurre cuando, por la razón que sea, no pueden seguir amamantando y tienen que recurrir a la lactancia artificial.

Afortunadamente, esto ya no supone un problema grave gracias a la amplia gama de leches infantiles preparadas que se ofrecen en el mercado. Pero, para que todo salga a pedir de boca tienen que entrenar-se un poco, lo que significa conocer una serie de normas  básicas y respetarlas.

El ambiente relajado contribuye a una mejor alimentación. Hay que respetar las dosis justas,

1.-El amor, un ingrediente muy alimenticio.

Al amamantar al bebe o al darle la mamadera, no solo le procuramos el alimento que el pequeño necesita. Para un niño, alimentarse es algo mas que ingerir comida. Es calor, contacto físico y comunicación con la madre o el padre. De este modo, el pequeño se nutre por partida doble: por un lado siente el placer de succionar y aplacar su hambre, y por otro el de tener a la persona que lo ama tan cerca. Oye su voz, perci-be sus caricias y todo esto le da seguridad y confianza frente al mundo que lo rodea.

Es importante, por ello, buscar un sitio tranquilo y estar lo mas relajado posible mientras se tiene al bebe en brazos y se le ofrece la mamadera. Así, madre (o padre) e hijo pueden mirarse a los ojos y sonreírse mutuamente. También es recomendable dejar que el niño se apoye sobre el pecho desnudo de la madre o el padre, y sienta el contacto directo con su piel mientras come.

El bebe avisa cuando esta satisfecho. Poco a poco los padres se van convirtiendo en unos expertos y saben cuando su hijo han comido lo suficiente y cuando no. Algunos niños se quedan dormidos en cuando tienen el estomago lleno, otros chupan cada vez mas lentamente y sueltan el chupete y luego aprietan los labios cada vez que se le intenta volver a colocar el biberón en la boca. Hay que observar estas señales y dejar que sea el bebe quien decida cuanto quiere

2.-La elección de la leche es muy importante.

A primera vista, la amplia gama de productos existentes en el mercado puede resultar desconcertante. Pero no hay que inquietarse, pues todo esta muy bien controlado.

Algunos fabricantes de leches han cambiado la denominación de "leche maternizada" o "humanizadas" por "leche adaptada" o "de formula", pues ninguna leche es tan perfecta como la de la madre.

De todos modos, las leches artificiales están cuidadosamente preparadas y garantizan la correcta alimentación de los bebes. En el proceso de producción, se altera la estructura proteinica para asemejarla lo mas posible a la leche materna y se sustituye la grasa por una mezcla de acidos grasos de gran valor nutritivo. En cuanto al azucar, este tipo de leche contiene únicamente lactosa, pero conserva todas las vitaminas y minerales que los bebes necesitan durante los primeros meses de vida. Por lo tanto, hasta los  seis meses no es necesario darles otra cosa mas que leche. Los productos lácteos preparados para los bebes mas grandecitos se denominan "leches de continuación" (también las suelen clasificar con el n° 2).

Para niños con un alto factor de riesgo de padecer alergia a la proteína de la leche de vaca (la predisposi cion a ella es hereditaria), existen productos muy específicos en el mercado, llamados "hipoalérgicos", a base de soja u otros vegetales.

3.-Seguir las instrucciones al pie de la letra.

Al preparar la mamadera, debemos atenernos, estrictamente, a las instrucciones del pediatra. Los vasitos o cucharitas de medida nunca deben colmarse, sino llenarse solo al ras para evitar sobrepasar la cantidad indicada en la tabla del envase. Si la mamadera sale demasiado espesa, el bebe tomara grasa, proteínas y minerales (y también calorías) en exceso. Sin embargo, se queda falto de liquido. En consecuencia, des-pues tendrá mas sed, se despertara antes de lo previsto y empezara a llorar. Pensaremos que, a lo mejor, se ha quedado con hambre y le volveremos a ofrecer mas leche.

Esto seria un error, pues lo sobrealimentaríamos, lo expondríamos a un posible problema de estreñimiento o a sufrir diarreas u obesidad. Si, por el contrario, el biberón contiene demasiada agua, el bebe, aunque se llene, se queda con hambre, se despierta a menudo y no se desarrolla bien.

4.-Su función es, exclusivamente, alimentar.

La mamadera sirve para dar de comer al bebe, pero no es un chupete. Una vez que el pequeño haya termi-nado, hay que retirársela de la boca. Si el niño se entretiene chupando o mordisqueando tetina largo rato, lógicamente perjudicara la evolución de sus dientes. Lo mismo vale para el biberón con agua o jugo que le ofrecemos para calmar la sed.

5.-Temperatura siempre bajo control.

La temperatura de la leche de la mamadera debe oscilar entre los 35 y los 37° C. En ningún caso debe estar mas caliente, aunque no importa si esta un poquito mas tibia. Los niños que toman la leche muy fría pueden tener retortijones y deposiciones blandas. Es importante, por lo tanto, controlar siempre si el biberón tiene una temperatura agradable. Hay trucos sencillos para comprobarlo: acercar el biberón a su sien (si el biberón es de cristal), para sentir si tiene una temperatura similar a la nuestra, o echar unas gotas en la cara anterior de la muñeca (si es de plástico).

6.-No hay que guiarse solo por el reloj.

Los bebes sanos, que se están desarrollando en forma normal, saben mejor que nadie cuando necesitan comer y, por lo tanto, lo reclamaran. No suelen regirse ni por el reloj ni por las cantidades indicadas por los fabricantes en los envases, sino por su propio ritmo interior. Consecuentemente, no nos debe extrañar si nuestro hijo no toma siempre la misma cantidad o si, a veces, no tiene ganas de terminar la mamadera. Cuanto mas se adapten los padres a las necesidades del bebe, mas contento y relajado estará el pequeño. Pero, si un niño tiene problemas, el medico tendrá que adaptarlo a un ritmo que deberemos cumplir.

7.-Los apuros nunca  son buenos.

Un ambiente relajado es tan importante cuando a un bebe se le da el pecho como cuando se le da la mamadera. Por lo tanto, debemos tomarnos el tiempo que sea necesario y procurar que nadie nos moleste mientras tanto. Si apuramos al pequeño, lo privamos de dos placeres muy importantes: el de succionar y el del contacto físico y en la intimidad con su madre o su padre.

La mamadera que el bebe prefiere es aquella que esta bien desinfectada, preparada según las instrucciones y rebosante de cariño

 8.-En caso de cólicos, cambiar de producto.

Muchos bebes, sobre todo los que se alimentan con biberón, tienen, con frecuencia, dolores de guata acompañados de retortijones. Esto les ocasiona un llanto frecuente, que desespera a los padres, impotentes para aliviar a su pequeño. Los médicos denominamos a estos síntomas "cólicos del lactante". Aparecen, únicamente, durante los primeros dos o tres meses de vida. Su causa es difícil de determinar. No obstante, muchos pediatras creen que algunas leches infantiles tienden a "espumarse" demasiado, lo cual puede llegar a producir cólicos. Las minúsculas burbujas de aire quedan atrapadas en la espuma, y por mucho que los bebes se esfuercen en expulsar el aire eructando, no lo consiguen. Según las mas recientes investigaciones, puede tratarse de una reacción alérgica a ciertos componentes de la leche de vaca o, simplemente, a una intolerancia. En estos casos, siempre se puede recurrir a los productos hipoalergénicos citados que, probablemente, le sentaran mucho mejor.

Pausa para los gases.

 Tanto los bebes que maman como los que toman leche, suelen tragar aire. Como consecuencia en ele estomago se va formando una bolsa de aire .A veces la presión es tan fuerte que el niño deja de tragar y no vuelve a succionar hasta expulsar este aire que le molesta. Por lo tanto debemos procurar que eructe alguna vez mientras esta tomando el biberón incorporándole un momento y dándoles suaves golpecitos en la espalda. Lo mejor es protegerse con una toalla ya que suelen expulsar un poco d leche. La inclinación adecuada de la mamadera y algunas especiales suelen ayudar

9.-La preparación antes  de cada toma.

Una de las características mas importantes de alimentos infantiles es que están prácticamente libres de gérmenes. Si queremos conservar esta propiedad tan esencial, la mamadera no debe prepararse de antemano, sino justo antes de dársela al bebe. Una vez preparada, la leche es muy propensa a contaminarse con gérmenes. Por lo tanto, nunca deberían prepararse varios biberones a la vez para todo el día ni tampoco guardar el biberón de la noche en el calienta biberones, por muy cómodo que resulte.

Si el bebe no se toma toda la leche, hay que tirar lo que haya dejado. Los restos nunca deben guardarse ni recalentarse aprovechándolos para la siguiente toma. Si nos vemos en la necesidad de alimentar al niño fuera de casa, podemos echar la leche en polvo en la mamadera y llevar aparte, en un termo, agua caliente previamente hervida. También se puede utilizar agua mineral sin gas si queremos ahorrar el tiempo de hervirla y calentar luego el biberón al baño Maria o en el calienta biberones.

10.-Papillas de cereales

Alrededor de los  6  meses de vida se puede empezar a introducir en la alimentación del niño la papilla a base de cereales que tiene como objetivo darle al bebe una alimentación de diferente consistencia a la de la leche, otro sabor y otros aportes nutricionales. Una papilla de cereales con leche se puede dar a media mañana o en reemplazo de una mamadera a media tarde.

11.-Mucho cuidado con el microondas.

Existen cómodos y eficaces sistemas de esterilización para microondas y también es posible calentar la leche del biberón en el mismo tipo de horno, sin que ello perjudique la salud del bebe. Pero, en ese caso, se debe tener en cuenta que la temperatura del cristal o del plástico por fuera es mas baja que la del interior. Si tocamos el envase, nos puede parecer que la leche tiene la temperatura ideal cuando, en realidad, es mas alta. Nunca debemos dejar de comprobar como esta el contenido de la mamadera, para evitar así que el bebe se queme la lengua y el paladar. Lo mas sencillo es esperar un ratito a que la tempe-ratura del envase y el contenido se igualen.

Por ultimo, recordemos que cada niño tiene su ritmo y sus preferencias en la alimentación. Nosotros, bajo la atenta vigilancia de su pediatra, diseñaremos el mejor plan de nutrición para nuestro bebe.

 Los chupetes en su justa medida.

 Los hay de dos tipos de silicona , recomendados para los primeros meses y los de látex para la etapa de la dentición, tienen mas resistencia. El tamaño del orificio del chupete es muy importante Este no debe ser ni demasiado grande para que el bebe no se atragante, ni demasiado pequeño para que no se agite succionando. Conviene probar con varios hasta acertar

Fuete: Julia Viñas  Revista española Edición suscrito

Comentarios y preguntas

Dr. Pedro Barreda

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2007