CONTRIBUYENDO A PREVENIR LA OBESIDAD INFANTIL.

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Texto completo: extraído Nestle nutricion.



ANTECEDENTES

La obesidad infantil es reconocida a nivel mundial como un problema importante y creciente de salud publica, que esta relacionada con la obesidad del adulto, su morbilidad y su mortalidad. La obesidad infantil también esta asociada con riesgos para la salud, que se manifiestan en forma mas precoz en los obesos; entre estos factores de riesgo se cuentan las dislipidemias, la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus tipo II y la hipertensión. La obesidad, tanto infantil como del adulto, también esta relacionada con problemas de adaptación de tipo psicosocial, ya que la sociedad tiende a discriminar y rechazar a los obesos .

Factores que condicionan una maduración ósea precoz..

Se considera que además de influencias genéticas, sociales y económicas, algunos factores de la alimentación que actúan tempranamente, particularmente durante el primer año de vida, pueden condicionar al organismo a desarrollar una maduración ósea precoz y alteraciones hormonales que son condicionantes para el posterior desarrollo de la obesidad (2). Rolland-Cachera postula que la cantidad de proteína expresada como porcentaje de la energía total de la alimentación juega un papel muy importante en el fenómeno llamado "el rebote de la adiposidad". Este proceso se define por la velocidad y aumento del índice de masa corporal (IMC) que se produce después que este llega a un valor mínimo durante los primeros dos o tres años de vida; si dicho rebote es muy precoz o muy rápido, o ambas cosas a la vez, el riesgo de obesidad aumenta (3).


LA SITUACION DE LA OBESIDAD EN CHILE.



La evolución del estado de la nutrición de la población infantil y adulta de Chile no ha escapado de la tendencia mundial y tiene además características particulares. La desnutrición desapareció rápidamente a comienzos de los años ochenta después de haber experimentado un descenso paulatino durante las décadas anteriores. Junto con este proceso, la mortalidad infantil descendió rápidamente y la mortalidad general cambio desde un patrón típico de los países en vías de desarrollo al característico de los países desarrollados.

Cambio por cambio..

Junto con esta rápida evolución, se produjo el aumento de la obesidad, paulatino al principio y muy rápido en años recientes. La transición epidemiológica en Chile fue contemporánea, con un decenio de rápido crecimiento económico que implico una disminución de la extrema pobreza, el aumento del ingreso y el acceso a mayores cantidades de alimentos, especialmente de aquellos con alta densidad energética y ricos en proteína y en grasa, cuyos costos disminuyeron proporcionalmente(4). También hubo cambios del saneamiento ambiental, los cuales se tradujeron en la disminución de las infecciones intestinales y probablemente de la enteropatia ambiental crónica, que esta asociada con perdidas pequeñas, pero constantes de nutrientes a través de las heces y un proceso inflamatorio de bajo nivel de toda la mucosa intestinal(5). También se produjo un cambio en los métodos de producción: los procesos productivos se automatizaron y el esfuerzo físico requerido fue menor, lo cual se tradujo en un menor gasto de energía por parte de los adultos.

Castigo al movimiento

 

La gran penetración de la televisión, ante la cual niños y adultos pasan diariamente horas sin gastar energía y los entretenimientos por computador han sido otro factor. El uso masivo del automóvil para la movilización individual también ha intervenido en este proceso. Los grupos de menores ingresos no quedaron al margen de estos cambios, en ellos también se aprecia la tendencia a la obesidad en la población infantil. En varones de seis años de edad, usando como estándar el criterio de peso para la talla 2DS según el patrón OMS, la prevalencia de obesidad aumento entre 1987 y 2000 de 6,5% a 17,0%.( contando cifras hasta el año pasado en que subió sobre un 19%) Para las mujeres de igual edad y en el mismo periodo de tiempo, la prevalencia aumento de 7,8% a 18,6% aplicando el patrón OMS.. Adicionalmente, mientras en 1987 una proporción de los niños obesos tenia retardo de la talla al llegar a la adolescencia, dicho retardo disminuyo considerablemente en quienes llegaban a la adolescencia en 1998: esto significa que cuando desaparece el retardo de la talla, la baja estatura representa un factor menos importante en la génesis de la obesidad. Sin embargo, el estado del desarrollo puberal actúa como un factor de confusión en la evaluación de la obesidad en este grupo de edad (6).

Evidencia científica

Resulta evidente que los importantes cambios del estilo de vida y de la alimentación han facilitado la aparición de tasas preocupantes de obesidad en la población infantil. Solucionar esta situacion requiere tanto de medidas individuales como de salud publica, cuyo objetivo debe ser revertir estos aumentos y educar a la población en la necesidad de prevenir sus consecuencias negativos en la adolescencia y en la edad adulta. Uno de los factores clave para la prevención es precisamente proporcionar una nutrición adecuada desde los primeros meses de vida.

LAS PROTEINAS Y LA OBESIDAD INFANTIL.



De los factores de la alimentación que podrían tener una mayor influencia en el proceso que genera obesidad, la atención se ha centrado en los aportes de energía y de proteína (7). Una de las bases de esta hipótesis nace del hecho que los lactantes amamantados tienen menor peso corporal en comparación con aquellos alimentados con formulas infantiles o con leche de vaca, principalmente porque la leche materna aporta menos proteinas y energía. Una de las teorías formuladas para explicar esta situacion fue postulada por Rolland-Cachera y colaboradores.

Según estos investigadores, las formulas infantiles con un alto contenido de proteína estimulan rápidos aumentos de la velocidad de crecimiento y de la acumulación de tejido adiposo con incremento del IMC. El mecanismo que subyace a este proceso es que los aminoácidos ramificados (valina, leucina e isoleucina) y la treonina estimulan la producción de insulina y del factor de crecimiento similar a la insulina-1 (insulin-like growth factor-1: IGF-1) en el hígado, los que estimulan la síntesis de proteína y la proliferación de las células del organismo, incluyendo los adipocitos. IGF-1 también estimula la diferenciación de los preadipocitos a adipocitos, lo que lleva a la hiperplasia del tejido adiposo.

Aumento producido por proteínas.

El aumento de la insulina y del IGF-1 induce disminuciones de los niveles de la hormona de crecimiento y de la lipólisis, con lo que los depósitos de grasa del cuerpo se mantienen sin cambios o incluso aumentan. Por lo tanto, una alimentación con bajo contenido de grasa pero con alto contenido de proteína podría generar una tendencia a acumular triglicéridos en el tejido adiposo, junto con un estado metabólico en el que el organismo funciona con bajo gasto de energía. La calidad de la alimentación durante los primeros meses de vida, y especialmente las cantidades de proteinas que aporta, pueden condicionar al organismo para que se produzca acumulación de triglicéridos en el tejido adiposo junto con bajos consumes de energía, condicionantes de la aparición de obesidad.

 LA PREVENCION DEL RIESGO DE OBESIDAD INFANTIL.

La obesidad debe ser prevenida desde las primeras etapas de la vida y en este sentido las formulas infantiles con Sistema Protect representan una herramienta útil cuando la lactancia materna no es posible. La alta calidad proteica de leches con  Sistema Protect permite que se satisfagan las elevadas necesidades de proteína para el crecimiento del organismo de los lactantes, pero con menores aportes.

Rebote de la adiposidad sea mas tardío

Esto refuerza la posibilidad de que el rebote de la adiposidad sea mas tardío y con menor velocidad, disminuyendo el riesgo de obesidad infantil.

El desarrollo y la utilización de tecnologías avanzadas en la fabricación de formulas infantiles ha permitido separar fracciones de las proteinas de la leche de vaca, obteniendo preparaciones que, aunque tienen concentraciones significativamente mas bajas de este nutriente, permiten velocidades de crecimiento adecuado. El prototipo de estas fracciones es la alfa-lactoalbumina. El aporte de menores concentraciones de proteinas de muy alta calidad trae asociadas ventajas adicionales, entre ellas la de producir una menor sobrecarga renal. En este sentido, las formulas infantiles con Sistema Protect, con menores cantidades de proteína pero de mejor biodisponibilidad, han logrado aproximar algunos de sus parámetros a los de la leche materna, que es el patrón de oro, contribuyendo a la prevencion del riesgo de sobrepeso y de obesidad infantil en aquellos lactantes que no pueden ser amamantados.
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Autor solo cambio algo que puede inferir a propaganda.

Comentarios y preguntas

Dr. Pedro Barreda

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2007