Fiebre: puesta al día

¿CUANTO SABEMOS ACERCA DE LA FIEBRE?

www.pediatraldia.cl

¿Existe razón para preocuparse con los cambios leves de temperatura en un niño?.

No, si se siente bien y tiene buen aspecto. 

Sin embargo, cuando ésta sobrepasa los 38 grados rectal y va en aumento, es probable que su hijo esté enfermo y deba consultar al médico. Cualquiera sea el alza térmica en todo menor de seis meses, debe consultar al pediatra a la brevedad.


Toda madre debería saber tomar la temperatura al niño y leer el termómetro. El médico o la enfermera de los consultorios, tienen que enseñar en forma práctica este procedimiento junto con entregar información acerca de las cifras que se consideran fiebre y según la parte del cuerpo donde se tome. La mamá deberá estar capacitada para manejar al niño con fiebre en sus primera horas.

Por definición, la fiebre es la elevación de la temperatura del cuerpo más allá de lo normal. Si se toma por vía rectal, como se recomienda en todo menor de dos años, en términos prácticos se hablará de fiebre cuando el termómetro marque más de 38 grados. 

La fiebre en sí misma no es peligrosa, por el contrario, es un signo de alerta: algo está ocurriendo en el organismo de su hijo.

En la fase de ascenso de la temperatura pueden aparecer, pero no siempre, escalofríos que se acompañan de un "tiritar del cuerpo". La piel se aprecia fría y pálida.

Cuando desciende la temperatura, se aprecia bastante sudación y mejora el aspecto del niño.

Mayoritariamente la fiebre tiene naturaleza viral y dura de dos a tres días. Más importante que la cifra misma es el aspecto que el niño pueda presentar. 
En nuestro medio existen muchos mitos, fuertemente arraigados en la población, acerca de la fiebre. 

El primero de ellos es que se trata de una enfermedad y que hay que combatirla a toda costa.
También se piensa que puede subir indefinidamente y constituirse en una tragedia para un niño. 

Asimismo, se relaciona directamente con convulsiones, meningitis y retardo mental.

Del mismo modo se asocia cualquier fiebre a una enfermedad grave y se recurre de inmediato a los antibióticos para superar el episodio.
Por último también es erróneo, una vez que se ha detectado fiebre, seguir tomando la temperatura frecuentemente aunque el niño esté tranquilo y dormido.


Pero, ¿es realmente la fiebre una enfermedad?

Aunque cada episodio febril casi siempre significa una infección radicada en un órgano del cuerpo, se trata de una manifestación orgánica extraordinariamente positiva: su presencia denuncia en forma objetiva la aparición de una enfermedad y su remisión el cese y mejoría de la misma.
La fiebre aumenta los mecanismos de defensa, especialmente los inflamatorios. Su sola presencia inhibe el crecimiento bacteriano y producción de toxinas.

¿Qué tan peligrosa puede resultar la fiebre?

Si bien es cierto que es muy molesta e incómoda, por si misma no es peligrosa, porque afortunadamente NUNCA alcanza los 42 grados, como ocurre por ejemplo con un insolación o con otras enfermedades no infecciosas. Una temperatura de 42 grados puede lesionar el corazón, cerebro u otros órganos.

¿Qué remedios se pueden aplicar para la fiebre?

Mamá y papá, es muy importante que ustedes hagan suya esta premisa: los padres tratan el síntoma y el pediatra la causa que lo provoca. De acuerdo a esto, la administración de antitérmicos no tiene como objetivo suprimir la fiebre sino que moderarla cuando produce un excesivo dolor de cabeza, irritabilidad o no deja dormir al niño.
Cuando la temperatura supera los 39 grados se justifica adicionar medios físicos al tratamiento de medicamentos. Uno de los mejores procedimientos consiste en desnudar al niño y abanicarlo, media hora después de haberle administrado antitérmicos. 
También se pueden colocar paños fríos en zonas como la ingle, cuello y axilas.
No se recomiendan baños helados, porque pueden provocar un shock por bajar la fiebre en forma violenta.
Por ningún motivo se deben dar baños de alcohol a los menores, ya que éste es absorbido por la piel y puede ser causa de una intoxicación aguda.

¿Qué remedios debe recetar el médico una vez que ha descubierto la causa de la fiebre?

La mayoría de los medicamentos que se administran tienen agregados efectos analgésicos, antitérmicos y antiinflamatorios. 

Se recetan por dos o tres días, pensando en el dolor, la inflamación y la propia fiebre.

¿Qué ocurre cuando un niño tiene fiebre y no se le "descubre" alguna enfermedad?

Cuando, tras los primeros resultados de laboratorio no se "encuentra" nada anormal, el médico tiene que tranquilizar a la familia, asegurando que la mayoría de las infecciones infantiles son autolimitadas, es decir, ceden solas, pero que mientras tanto, a medida de la evolución de la enfermedad y con la ayuda del laboratorio, se descubrirá su causa.

En el intertanto, las molestias de la fiebre se enfrentarán manteniendo la nutrición e hidratación, mientras el organismo se defiende con sus propios medios de la agresión viral.

Se recetan por dos o tres días, pensando en el dolor, la inflamación y la propia fiebre.

¿Qué ocurre cuando un niño tiene fiebre y no se le "descubre" alguna enfermedad?

Cuando, tras los primeros resultados de laboratorio no se "encuentra" nada anormal, el médico tiene que tranquilizar a la familia, asegurando que la mayoría de las infecciones infantiles son autolimitadas, es decir, ceden solas, pero que mientras tanto, a medida de la evolución de la enfermedad y con la ayuda del laboratorio, se descubrirá su causa.

   Dr Pedro Barreda