
Lo mas fácil no siempre
es lo mas recomendable
Papas fritas, chocolates, suflés, ramitas, galletas ... es lo más común
en la lonchera de los niños cuando van al colegio, pero no son lo más
saludable.
Se supone que el niño debe comer cada tres o cuatro horas. Si toma
desayuno a las 7:30 horas y almuerza a las 13 horas, necesitará una
colación a las 10.30. Para determinar qué se le mandará, hay que
ponderar lo que el pequeño come durante el resto del día.
¿Que productos restringir?
Se recomienda restringir aquellos alimentos que contienen un alto
porcentaje de grasas, calorías y azúcares, como suflitos, papas fritas,
sopaipillas, empanadas fritas de queso, berlines, hot dog, chocolates,
galletas, golosinas, jugos y bebidas. Es bueno organizar por día lo que
se llevará; por ejemplo, un calendario recomendado es:
Es recomendable agenda
una semana:
Lunes: día de la fruta (plátano, naranja, manzana rallada, durazno);
Martes: día de los lácteos (flanes, sémola con leche, yogurt bajo en contenidos grasos);
Miércoles: día del sándwich salado (una rebanada de pan integral cortada por la mitad con jamón, quesillo, atún, palta, queso, pollo o tomate);
Jueves: día del sándwich dulce (una rebanada de pan integral cortada por la mitad con dulce de membrillo, mermelada o manjar);
Viernes: colación libre (porción pequeña de
papas fritas, cajita individual de cereales, jugo de frutas natural,
bebidas y una porción de gelatina).
Ordenemos de una vez el cuento y pongamos las cosas en su lugar.