Crece
demanda por tratamientos para aumentar estatura en Chile
Las consultas a endocrinólogos infantiles para solicitar tratamientos
con hormonas de crecimiento han aumentado 20%, en los últimos dos años,
mientras que la importación del medicamento creció más de un 15% en
2009.
por Alexis De Ponson - 06/01/2010 - 07:34
Mejor calidad de vida, más emociones positivas y acceso a
mejores salarios son sólo algunos de los atributos que diversos
estudios adjudican a las personas con mayor estatura. Por eso, en
países como Corea del Sur, España o EE.UU. han aumentado
vertiginosamente las consultas y clínicas especializadas en el tema.
El fin: no tener hijos bajos. Chile no es la excepción a este
fenómeno. Cada vez más padres llevan a sus hijos al endocrinólogo
infantil preocupados por su baja estatura o simplemente porque quieren
que alcancen una talla mayor.
Según los especialistas, las consultas por este motivo han aumentado un
20% en los últimos dos años en nuestro país. Del total de niños con
baja estatura que acuden a las consultas, un 40% se debe a bajos
niveles de la hormona de crecimiento, una sustancia que se produce de
manera natural en la glándula pituitaria, ubicada en la base del
cerebro, y que estimula el aumento de estatura, el crecimiento de la
masa muscular y la reducción de la grasa corporal.
En otro 40% de los casos, los exámenes no logran identificar la causa
de la baja talla. Son los llamados casos ideopáticos. El resto de las
consultas responde a niños con estatura normal, pero con padres
preocupados por la estética.
En estos dos primeros casos de pacientes los médicos prescriben la
administración de hormonas de crecimiento sintéticas para mejorar el
ritmo de crecimiento.
Un análisis realizado en EE.UU. constató que la velocidad de
crecimiento adicional alcanzada mediante esta terapia es de un
centímetro por año, con una ganancia máxima de ocho centímetros al
finalizar el tratamiento, que dura al menos tres años.
Cuatro millones el centimetro
En la actualidad, sólo tres laboratorios comercializan el medicamento
en Chile y con una alta demanda: en 2008, las importaciones crecieron
en 26% y en 2009 lo hicieron en un 15%. Alejandro Martínez,
endocrinólogo infantil de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo,
explica que el tratamiento puede llegar a costar cuatro millones de
pesos por cada centímetro de estatura ganado.
Debido al alto costo de estos tratamientos, en 1993 fue creada la
Corporación Crecer, que compra las hormonas a los laboratorios y las
entrega a un valor más bajo. Laura Saldoval, asistente social de
Crecer, dice que si hace 12 años atendía 10 casos, hoy atiende a 600
pacientes.
¿Contraindicaciones?
Dolor de cabeza, hinchazón de pies y manos y dolor de articulaciones
son algunos de los efectos que pueden sufrir los pacientes durante las
primeras dos semanas de tratamiento. "Síntomas infrecuentes y que
afectan al 5% de los niños", destaca Martínez.
Sin embargo, cuando el tratamiento se extiende más allá del tiempo
indicado (entre 14 y 16 años es el máximo) y ya se han fusionado los
cartílagos del crecimiento, se puede producir un aumento exagerado de
la mandíbula y la frente", advierte María Isabel Hernández,
endocrinóloga infantil de la Clínica Las Condes.
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