LAS GRASAS DE LA DIETA Y LOS FAMOSOS OMEGA 3

Para el óptimo crecimiento y desarrollo del
cerebro.
A veces la grasa presente en la dieta se percibe en términos negativos, pero la cantidad y equilibrio apropiado de ácidos grasos son esenciales para el óptimo crecimiento y desarrollo en niños de corta edad.
La
grasa de la dieta es una fuente de energía, facilita la absorción de
las vitaminas liposolubles y suministra LCPUFA,( Omega 3 de cadena
laraga: DHA) que son necesarios para la función adecuada de
las membranas, producción de eicosanoides, transducción de señales y
activación transcriptorial de genes.
Hay 2 clases de LCPUFA, n-3 y
n-6.

Ninguna
de las dos clases puede ser sintetizada por el organismo; deben
obtenerse de la dieta. El AA
(20:4n-6) es el acido graso n-6 más importante porque es
el precursor inmediato de las prostaglandinas.
El AA está presente en la porción fosfolipida de muchas membranas
celulares. Cuando se necesita, se convierte en prostaglandinas, que son
compuestos que actúan localmente para modificar la intensidad de
diversas respuestas fisiológicas, tales como contracción de músculos
lisos, vasodilatación y agregación de plaquetas.
La
función de los ácidos grasos n-3 es clara, pero el acido
graso n-3 predominante en muchos tejidos es DHA (22:6n-3). El DHA es
particularmente abundante en las membranas de las células
fotorreceptoras de la retina y de las células del cerebro, y al parecer
desempeña un papel en la agudeza visual y en la función cognoscitiva.
Todo comienza en el utero
El
crecimiento del cerebro que comenzó in útero continúa
después del primer año de vida con la división celular y termina con la
mielinizacion en el cuarto año. Este crecimiento requiere una amplia
provisión de lípido, incluyendo AA
y DHA. El DHA pueden ser sintetizados en el hígado a
partir del acido linoleico (18:2n-6) y acido linolenico (18:3n-3),
respectivamente, pero los resultados de estudios realizados en seres
humanos sugieren que esta ruta puede no ser suficiente durante periodos
de rápido crecimiento y desarrollo.
Hallazgos
específicos que confirman la necesidad de que la dieta contenga AA y
DHA durante los primero años de vida son:
·
El uso preferente
por parte del cerebro de AA
y DHA preformados en lugar de los sintetizados a partir de
precursores.
·
Los niveles
sanguíneos de AA y DHA
que son inicialmente altos al nacer pero declinan continuamente si no
hay una fuente dietética de estos ácidos grasos.
·
La mejora en el
desarrollo neural y en
el aprendizaje cuando las dietas de los lactantes son
suplementadas con AA y DHA.
·
La mejora en la agudeza visual cuando las dietas
son suplementadas con AA y DHA.
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35
g de grasas por litro
1,06 g de ácido linoleico por 100ml (10,64 g por 1.000ml)
1,06
g de ácido linoleico por 100Kcal
10% de la energía total en
PG es suministrado por el ácido linoleico.
Relación no saturados: saturados 3,37:1

Hallazgos específicos que confirman
la necesidad de que la dieta contenga AA y DHA durante los primeros
años de vida son:
El uso preferente
por parte del cerebro de
AA y DHA preformados en lugar de los sintetizados a partir
de precursores.
Los niveles
sanguíneos de AA y DHA
que son inicialmente altos al nacer pero declinan continuamente si no
hay una fuente dietética de éstos ácidos grasos.
La mejora en el desarrollo neural y en el
aprendizaje cuando las dietas de los lactantes son
suplementadas con AA y DHA.
La mejora en la agudeza visual cuando las dietas de los lactantes son suplementadas con AA y DHA.