Consejos para utilizar bien los inhaladores
No utilices directamente el inhalador en la boca, es mejor interponer una cámara espaciadora, que consiste en un tubo de plástico o de metal para que la medicación pueda ser respirada desde esta cámara, en vez de directamente del inhalador. De este modo, el aprovechamiento del fármaco es mayor.
Lava la cámara espaciadora con agua y jabón, déjala secar sin enjuagar, así el medicamento se pega menos en las paredes del plástico, siendo por tanto más efectiva porque todo va a los bronquios
.
Agita el inhalador antes de cada uso.
Aplica el inhalador en la cámara espaciadora y ésta en la cara de tu hijo. Pulsa el inhalador para que la medicación penetre en la cámara, desde donde tu hijo respirará profundamente varias veces. Administra las dosis que tu médico te haya recomendado, generalmente una o dos veces, dejando que transcurra unos minutos entre cada inhalación.
Si la medicación inhalada consiste en corticoides, haz que después se enjuague la boca con agua
¿Cuándo consultar de urgencias?
Tienes que acudir a un centro sanitario de urgencias, sin demora, o consultar de urgencia a tu médico cuando:
Aparece fatiga, dificultad respiratoria franca, que se manifiesta porque tu hijo no tiene aire, dice que no puede respirar, se hunden las costillas al tomar el aire y respira con dificultad.
Los labios y las uñas tienen una coloración azulada o morada.
No tiene fuerza para moverse ni para andar solo, quiere permanecer sentado, no tumbado.
No puede decir varias palabras seguidas, no tiene aire, sólo habla con monosílabos porque se ahoga.
Su nivel de conciencia está disminuido, parece que no te ve o que lo hace sin darse cuenta.