Patologia genitales externos     
  ¿Qué son las adherencias prepuciales?
2010
     
Son un verdadero sello de fabrica en que la piel que cubre (prepucio) al glande (extremo distal del pene) suele estar íntimamente adherido protegiendo de esta manera el contacto directo con deposiciones y orina. El recién nacido viene protegido contra el ambiente local irritante.

Esta condición es considerada fisiológica en los menores de 2 años (80% de los recién nacidos); en este período el prepucio se encuentra protegiendo el glande y el meato de las ulceraciones amoniacales.

Durante los primeros años el acúmulo de smegma (descamación celular con secreción sebácea) en el surco coronal, las erecciones y el crecimiento peneano resuelven la fimosis y las adherencias prepuciales de manera espontánea en un alto porcentaje de los niños. El acúmulo de smegma que se observa por transparencia, como quistes amarillentos, no ocasionan problema a menos que se comuniquen al exterior, si esto ocurre deben desprenderse como parte del aseo diario.

Las adherencias prepuciales no deben liberarse forzadamente, ya que se reproducen en un alto porcentaje, especialmente en el niño menor. Estas se resuelven totalmente en forma espontánea al llegar a la pubertad.


 Qué pasa con estas adherencias?
El desprendimiento espontáneo de estas adherencias puede demorar muchos años y hasta pasada la pubertad en algunos casos. En los primeros años de vida impiden descorrer el prepucio lo que muchos confunden con fimosis

¿Qué hace el medico al examinar al menor?

A esta edad pediátrica es preferible respetar estas adherencia y el medico en sus controles normales se debe limitar a la retracción suave del prepucio que permita ver el meato (extremo del pene) y parte del glande

En ciertas ocasiones justo al nivel del surco balanoprepucial se suelen ver pequeños quistes amarillentos que no causan molestias al menor, se observan por trasparencias y no deben motivar preocupación.

¿Se requiere tratar las adherencias?
Las adherencias del prepucio deben respetarse durante los primeros años de vida porque el desprendimiento forzado causa herida y sangramiento del frágil prepucio que puede llevar con el tiempo a una fimosis cicatricial provocada justamente por manipulación indebida. El desprendimiento solo debe hacerse en escolares mayores o al acercarse a la pubertad cuando las adherencias son muy severas o pueden ser causa de una infección local secundaria.

 Deje solo a la naturaleza.

No existe ningún apuro, la manipulación y el desprendimiento precoz solo causa daño al prepucio y lo que es peor aun suele reproducirse la adherencia.
Nadie debe hacer ejercisios ni traccionar hasta producir dolor al retraer el  prepucio.
         
        Dr. Pedro Barreda