Adolescentes-Alcohol

¿Cuánto puede beber para manejar un vehículo?

Lo relevante es separar el alcohol de la conducción.

Si maneja no debe tomar alcohol, si toma alcohol no debe manejar: pase las llaves. Tal como dice el reclame.

El tiempo de actividad del alcohol
La concentración de alcohol en la sangre varía según lo mucho o poco que se coma antes o mientras éste se ingiere. El peso del cuerpo también tiene importancia y también influye el tiempo que dura la ingestión.

El cuerpo se libera del alcohol sólo mediante la oxidación de éste, y la oxidación no se puede apresurar. Este proceso se realiza a un ritmo constante, que no se acelera con remedios caseros como café, una ducha fría o ejercicios físicos. Con éstos, lo único que logrará, será convertir a un borracho adormecido en uno despierto.

Se calcula, que en una persona sana de 70 kilos la presencia de alcohol disminuye a razón de 0,10 gr/litro cada hora después de haber dejado de beber.

Pero tenga presente que ésta es una cifra promedio, que no necesariamente debe aplicarse a una u otro persona.

La "caña" sigue al otro día


Sólo el tiempo permite recuperar la sobriedad. Por ejemplo, después de una fiesta en la que una persona ha ingerido 250 cc. de bebidas alcohólicas de 30 o más grados, deberán transcurrir entre 12 y 15 horas antes que el cuerpo esté completamente limpio de alcohol. Así, si la fiesta comenzó a las 9 de la noche, con toda seguridad todavía habrá presencia de alcohol en el organismo de esa persona a las 8 de la mañana del día siguiente. El único consejo frente a tal situación es: No utilice su vehículo al día siguiente, o deje de beber alcohol.


El alcohol y la capacidad de atención
El cerebro es influenciado por el alcohol mucho más que otros órganos del cuerpo. Lo que muchos no saben es que los primeros efectos del alcohol se sienten en lo psicológico. Con pequeñas concentraciones de éste, quizás con un 0,10 gramos de alcohol por litro de sangre, ciertas inhibiciones disminuyen, la autoconfianza se ve fortalecida y aparecen las primeras tendencias a sobreestimar la propia capacidad. Esto constituye un gran peligro, ya que muchos desean aumentar la sensación agradable bebiendo más. El adolescente se desinhibe y eso le agrada.


El problema recién ahí comienza
Las capacidades de reacción, de coordinación y de atención también se ven afectadas por pequeñas cantidades de alcohol. Este disminuye la velocidad de procesamiento de información en el cerebro: si hay dos o más estímulos con varias respuestas posibles, el tiempo de reacción se prolonga significativamente.

Problemas al conducir

Los conductores afectados por el alcohol necesitan más tiempo para leer una señal de tránsito o para reconocer y actuar frente a una luz de semáforo; en consecuencia, cuentan con menos fuentes de información y, por ende, adquieren, en comparación con un conductor sobrio, una información total mucho menor. Pensemos que 'guiar apropiadamente' un vehículo es una tarea relativamente difícil: el conductor debe ser capaz de mantenerlo al interior de su pista de circulación y en la dirección correcta, además de, en forma simultánea, dividir su atención y percatarse de otras informaciones importantes, como la presencia, dirección y velocidad de otros vehículos, la presencia de peatones y de señales.

Las señales de alerta se alteran

Por otra parte, la mayoría de las personas puede no notar reducción de la visión después de tomarse unos tragos, y eso puede ser así en lo que se refiere a la visión directa o concéntrica. Sin embargo, lo que uno mismo nunca nota, es que la visión periférica disminuye, siendo ésta la que permite mantener la orientación espacial, detectar movimientos, luminosidad, estimación de distancias y la señalización para el conductor. Lo peor es que uno no se da cuenta que no descubre las cosas, hasta que es demasiado tarde.

A mas alcohol, mas riesgos.

A mayores concentraciones de alcohol el empeoramiento de la visión es evidente, sobre todo en forma de visión doble. Los músculos de cada ojo trabajan peor juntos y los músculos del cristalino funcionan en forma deficiente, lo que dificulta enfocar la mirada.

La visión periférica, la atención y la capacidad de interpretación y decisión se ven influidas antes que la parte motriz; es decir, las funciones verdaderamente decisivas se ven afectadas antes de que uno mismo empiece a darse cuenta de lo afectado que se encuentra.

Qué conversar con los hijos

* El alcohol es una droga que produce dependencia: Que sea legal y socialmente aceptado no implica que tenga menos riesgos que cualquier otra. No hay alcohol ni droga inofensiva. Produce efectos físicos, intelectuales y morales.


* Enseñarles a resistir la presión del grupo, a decir que no. Pero si usted sabe que no son capaces, por tímidos o inseguros, muéstreles formas de manejarse. Por ejemplo, que pase toda la noche con un mismo vaso, aunque no lo tome. Sus amigos verán que está tomando y él se sentirá seguro y sin riesgos.


* No es obligación tomar. Si lo hace, debe medir cuánto y cuándo, tomar bebidas sin alcohol para quitar la sed y comer antes de salir a un lugar donde habrá trago.


* Los distintos tragos tienen diferentes grados de alcohol, pero son igualmente dañinos. Por ejemplo, la cerveza sí tiene alcohol y una persona se puede emborrachar con ella.

Dr Pedro Barreda

F: Hacer Familia. Edición personal