Sala cuna y jardín infantil
Características de las enfermedades infecciosas.

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Enfermedades entéricas
El contacto personal estrecho y la falta de higiene de los niños pequeños proporcionan grandes oportunidades para la diseminación de bacterias entéricas, virus y parásitos en los jardines infantiles y salas cunas.

¿Cuáles son los gérmenes más frecuentes?
Aunque muchos gérmenes patógenos pueden producir diarrea entre los niños que se encuentran en estos lugares, los enteropatógenos transmitidos vía persona-persona, como los rotavirus, Shigella, E. coli O 157:H7; Giardia lamblia y Cryptosporidium parvum, han sido los principales microorganismos implicados en brotes; pocas veces Salmonella, y las especies de Campylobacter se han asociado con enfermedades infantiles.

El aspecto más importante de las enfermedades entéricas en estos ámbitos cerrados es la asociación de un aumento de la frecuencia de diarrea e infección por Hepatitis A con la presencia de niños pequeños sin control de esfínteres. La contaminación fecal del ambiente es habitual y alcanza su máximo en las áreas de lactantes y niños pequeños, en donde las enfermedades entéricas y la infección por Hepatitis A aparecen más a menudo.

¿Cómo ocurre la infección?
Los enteropatógenos se diseminan por vía fecal-oral, directamente (por transmisión de persona a persona) o indirectamente (por juguetes y otros objetos, superficies ambientales y alimentos). El riesgo de contaminación de los alimentos puede aumentar cuando el personal que cambia los pañales también prepara o sirve la comida. Varios patógenos entéricos, entre ellos los rotavirus, el virus de la hepatitis, los quistes de Giardia lamblia y los ooquistes de Cryptosporidium parvum, sobreviven en las superficies ambientales durante períodos que varían desde horas a semanas.

El virus de la hepatitis A difiere de la mayor parte de los virus causantes de las otras enfermedades observadas en estos porque la enfermedad sintomática ocurre principalmente en los contactos adultos de niños asintomáticos infectados. Para reconocer los brotes e implementar las medidas apropiadas de control los profesionales de la salud y los miembros del personal del centro deben conocer esta característica Debe considerarse la posibilidad de administrar la vacuna contra la hepatitis A al personal donde hay brotes continuos o recurrentes

El procedimiento aislado más importante para minimizar la transmisión fecal-oral consiste en el lavado frecuente de las manos combinado con el entrenamiento del personal y el control de los procedimientos que éste lleva a cabo. Un niño que tenga diarrea aguda o color amarillo de la piel y mucosas-llamada ictericia- mientras esté en el jardín deberá ser trasladado a una zona separada del contacto con otros niños hasta que pueda ser retirado por uno de sus padres o el apoderado.

¿Cuándo puede volver al jardín?
La exclusión por diarrea aguda debe continuar hasta que cese la diarrea; los niños con una infección por Shigella también deben recibir tratamiento antimicrobiano antes de ser readmitidos. El niño con infección sintomática por Hepatitis A debe ser excluido hasta una semana después del comienzo de la enfermedad. Los niños asintomáticos sin diarrea que excretan enteropatógenos distintos de E. coli O157:H7 o Shigella no necesitan tratamiento ni exclusión del cuidado infantil. La excreción asintomática muestra la necesidad del lavado frecuente de las manos y la limpieza ambiental.

Dr. Pedro Barreda

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