Colesterol infantil :una voz de alarma.
Un reciente estudio revela que los niveles de colesterol en los niños actuales son muy preocupantes.
Hasta hace poco, tener colesterol, esa grasa que, en exceso, deteriora poco a poco las arterias, era cosa de mayores. Ahora la situación ha cambiado y no sólo los abuelos y los padres deben seguir la evolución de los niveles de lípidos en su sangre, sino que también tienen que conocer con urgencia, la de sus hijos más pequeños.El programa nacional para la Educación sobre el Colesterol recomendable para los niños debe ser inferior a 170 miligramos por decilitro. Aquellos que tengan sobre esa cifra deberán someterse a un tratamiento dietetico. Es raro que los padres estén enterados ya que es absolutamente asintomático.
Primera causa de arteriosclerosis
Tener colesterol no produce dolor (por eso no es fácil conocer su existencia si no se hace un análisis), pero es peligroso. Aquellos escolares, de seguir así, serán candidatos a padecer más tarde o más temprano enfermedades cardiovasculares.
La hipercolesterolemia (colesterol elevado) es el principal factor de riesgo de arteriosclerosis una enfermedad caracterizada por el endurecimiento y pérdida de flexibilidad de las arterias, que tiene carácter progresivo. Esta patología se inicia ya en los primeros años de vida, aunque no se manifiesta hasta los 30 o 40 años. De ahí la necesidad imperiosa de prevenir desde la primera infancia.
Actualmente, las enfermedades relacionadas con la arteriosclerosis (infarto de miocardio, accidentes cerebro-vasculares y gangrena) son responsables de casi la mitad de las muertes, y de una elevada cifra de enfermedades en los países del mundo occidental, lo cual es alarmante.
Hasta ahora, nuestro país tenía menos pacientes afectados por cardiopatía isquémica que los países occidentales, pero los médicos de las unidades coronarias atienden cada año a un número creciente de nuevos infartos agudos de miocardio y un número similar de personas, afectadas por otras manifestaciones de cardiopatía isquémica. A la vez que aumentan los casos, disminuye la edad de los enfermos, y si hace unos años estas patologías aparecían normalmente en personas que rayaban la tercera edad; ahora los pacientes son cada vez más jóvenes.
El bueno y el malo
El colesterol tiene una función muy Importante en el organismo: estabiliza la membrana celular. Prácticamente todas las células del cuerpo lo consume. Como todas las grasas, es insoluble en el agua por eso, para que puedan transportare por la sangre, el organismo lo asocia a proteínas. Las partículas de lípidos y proteínas se llaman lipoproteínas.
Las lipoproteínas que mueven al colesterol son las LDL (de baja densidad) y las HDL (de alta densidad). Su recorrido comienza en el intestino, con el metabolismo del colesterol que se ha ingerido con la comida y que se ha convertido en lipoproteínas LDL. Una vez repartido, el colesterol sobrante debe ser eliminado, si no, se acumulará en las arterias (por eso se llama al LDL, colesterol malo). De eso se encargan las HDL (colesterol bueno), lipoproteínas que tienen forma de disco y capacidad para recoger en su Interior el colesterol LDL sobrante. El hígado capta estas Lipoproteínas, absorbe su colesterol y lo utiliza, une parte para las membranas de sus propias células, y el restante lo segregará junto con la bilis. Después se eliminara con las heces.
Riesgo compartido
El colesterol no es el único culpable del deterioro de las arterias. Otros factores que influyen son la hipertensión arteria!, el tabaquismo, la obesidad, la diabetes mellitus, la inactividad física y el estrés. El riesgo aumenta en los varones, con la edad y tiene un componente gen ético.
No todo es terrible: los países que han puesto en marcha, entre su población, una estrategia para reducir los factores de riesgo, han visto cómo, en poco tiempo, disminuía el número de muertos y de cardiopatías en un porcentaje elevado (35 por ciento en el caso de Estados Unidos).
En las dos últimas décadas, los padres han realizado importantes cambios dietéticos en el hogar, Han sustituido las, tostadas caseras del desayuno de sus hijos por los bizcochos de pastelería, el sándwich del recreo por los chocolatines, han introducido grasas en sus comidas y sus cenas, productos untables, y toda la gama de platos prefabricados. La mayoría de estos productos alimenticios, que no están sometidos a ningún control sanitario, contiene importantes cantidades de grasas perjudiciales. "El aumento de las cifras de colesterol en los niños tiene sólo una explicación: la dieta. Los niños consumen muchos productos elaborados, ricos en grasas de baja calidad, en ácidos grasos saturados y en colesterol. "Una masita frita, por ejemplo, sin llevar nada de huevo, contiene tanto colesterol como tres yemas de huevo y la yema de huevo es uno de los alimentos que existe con mayor contenido en colesterol.
Un cambio urgente
La industria actual ya consume siete veces más grasas saturadas que en 1986 y ha disminuido considerablemente las poliinsaturadas y monoinsaturadas de origen vegetal, tradicionales en la cocina mediterránea. El consumo de estas últimas es muy beneficioso. Mientras que los ácidos grasos de origen animal aumentan el colesterol, los monoinsaturados (aceite de oliva) y sobre todo, los poliinsaturados (aceites de girasol, soja, nuez, maíz y los contenidos en los pescados azules), lo rebajan.
Se recomienda la siguiente estrategia para evitar que la sangre de nuestros hijos contenga exceso de grasas perjudiciales:
" Reducir el colesterol total de la comida a menos de 300 miligramos por día (actualmente estamos consumiendo sobre 500).
" Sustituir los lácteos enteros (con toda la grasa), por sus versiones descremadas.
" Aumentar el número de platos de legumbres y vegetales de la dieta. Comer más fruta
" Consumir aceites vegetales (oliva. girasol, etcétera) para cocinar, en vez de manteca.
" Disminuir la cantidad de proteínas de origen animal y privilegiar el consumo de las que contienen menos colesterol, como pueden ser todo tipo de aves.
" Consumir más pescado, que reduce los niveles de colesterol.
" Eliminar el sobrepeso.
En definitiva, nuestros pequeños deben acostumbrarse a tomar cereales en el desayuno ya llevar una manzana u otra fruta en la cartera en lugar de bizcochitos, al menos mientras no exista una ley que regule rigurosamente el contenido de los productos industriales.
Colesterol en la dieta
Dr. Pedro Barreda