Las Enfermedades del Viajero
Fiebre Tifoidea

Enfermedad producida por
un tipo de salmonella, la 'Salmonella typhi' (bacilo de Eberth), o
'Salmonella paratyphi' A, B o C. Su reservorio es el hombre, y el
mecanismo de contagio es fecal-oral, a través de agua y de alimentos
contaminados con deyecciones, por agua no higienizada o moscas que
viven en lugares con mala higiene.
El germen llega al
cuerpo por vía digestiva, pasa a la sangre la primera semana de la
enfermedad, y se extiende a diferentes órganos, donde produce
inflamación y a veces la muerte de los tejidos. Después, las bacterias
vuelven a eliminarse por las heces. Los individuos afectados pueden ser
portadores asintomáticos de la enfermedad, que siguen transmitiendo
durante semanas.
Se suele tardar entre 10
y 15 días desde el contagio hasta que aparecen síntomas como malestar
general, fiebre alta, dolor de cabeza y, en ocasiones, diarrea. A veces
evoluciona hacia la curación en un plazo que ronda dos semanas, de
forma espontánea, o incluso durar más de un mes. Si no se administran
antibióticos adecuados pueden aparecer complicaciones como hemorragia,
perforación intestinal o infecciones severas (choque séptico).
La Organización Mundial
de la Salud (OMS) estima que al año se pueden dar millones de casos, y
que produce medio millón de muertes, por lo que se considera un
problema de salud pública grave. Se da con más frecuencia entre
personas jóvenes, y sobre todo en países en vías de desarrollo. El
saneamiento y la higiene son las medias críticas para prevenir la
enfermedad. La manipulación de alimentos con manos limpias, evitar la
comida cruda y hervir el agua son cruciales para prevenir la fiebre
tifoidea.
Algunos individuos
pueden ser 'portadores' de la bacteria, en esos casos se les debe
prohibir que trabajen manipulando alimentos. El diagnóstico de estos
individuos y de los afectados se hace mediante el cultivo de heces.
También se puede diagnosticar por cultivo de sangre o por la presencia
de anticuerpos, que aparecen a partir de la primera semana de
enfermedad.
Existen vacunas frente a
esta infección, administradas por vía oral o inyectada. Ambas protegen
en un 50-80% de los casos, y se recomiendan a viajeros que se desplazan
a zonas de riesgos
Si
bien es cierto que en nuestro país la Fiebre Tifoidea y la Hepatitis A
mantienen su presencia durante todo el año, es en verano cuando se nos
hace más frecuente, ya que el consumo de frutas y verduras mal lavadas
acarrean consigo diferentes infecciones gastrointestinales.
QUÉ ES LA FIEBRE TIFOIDEA?
Es una enfermedad infectocontagiosa que se caracteriza por presentar un
cuadro febril prolongado y con compromiso variable del estado general.
¿Cuál
es el agente causante de la Fiebre Tifoidea?
El agente causante es la bacteria
llamada Salmonella typhi y las paratyphi, en cuyo caso se habla de
paratifoidea. Estas penetran al organismo a través de la vía oral.
¿Cómo
se contagia?
Al no lavar bien las frutas y verduras
que pueden haber sido regadas con aguas servidas. Esta es la
contaminación más frecuente en Chile.
Directamente por personas que preparan
los alimentos y no se lavan cuidadosamente las manos después de ir al
baño.
Cuáles
son los síntomas de la Fiebre Tifoidea?
Desde que se ingiere una dosis
infectante de Salmonella typhi o paratyphi hasta que se presentan los
síntomas pueden pasar entre 7 a 21 días (período de incubación).
En este período la bacteria se multiplica, su
toxina hace que aparezcan los síntomas y se comienza a eliminar
abundantes bacterias por las deposiciones.
Los
síntomas son:
Decaimiento, falta de apetito
Fiebre alta mantenida, cefalea (dolor
de cabeza).
Compromiso del estado general.
Dolor abdominal, diarrea en los menores
y constipación en los mayores
El
diagnóstico se confirma con exámenes de laboratorio, que le solicitará
su médico.