Infecciones diseminadas por contacto directo.

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La infección y la infestación de la piel, los ojos y el pelo pueden diseminarse a través del contacto directo con el área infectada o a través de las manos contaminadas o de fomites como cepillos, sombreros y prendas de vestir. Staphylococcus aureus y los estreptococos del grupo A pueden colonizar la piel o la garganta de personas asintomáticas. A veces se producen lesiones cuando estos microorganismos pasan de una persona con la piel infectada a otra persona. Los microorganismos también pueden ser transmitidos a partir de lesiones cutáneas abiertas en el mismo niño o a otros niños. Aunque la mayor parte de las infecciones cutáneas debidas a S. aureus y a estreptococos del grupo A son poco importantes y sólo requieren tratamiento antibiótico tópico u oral, la diseminación de persona a persona debe interrumpirse por medio del tratamiento apropiado cada vez que se reconozcan lesiones. Es necesario excluir a los niños afectados antes del comienzo del tratamiento, a menos que el riesgo de contacto cutáneo sea bajo, debido a la localización de la lesión ya la edad del niño. Raras veces se produce una enfermedad grave y diseminada, como el síndrome de Shock tóxico y la fascitis necrosante.

La infección de la boca y de la piel por el virus herpes es frecuente entre los niños en edad escolar y por lo general se disemina a través del contacto directo con el virus presente en las lesiones infectadas; además, es frecuente la eliminación asintomática del virus por las secreciones orales. La infección de los dedos de las manos (panadizo herpético) puede producirse luego del contacto directo con secreciones orales o genitales. La infección cutánea puede ocurrir luego del contacto directo con lesiones infectadas o después del contacto de la piel erosionada con una superficie contaminada. Aunque es frecuente la eliminación asintomática del virus a partir de las secreciones orales y faríngeas la diseminación de la infección requiere el contacto directo con estas secreciones y por lo tanto es poco probable que ocurra durante las actividades escolares normales. Las "úlceras frías" del herpes labial identifican a las personas con infección activa y probablemente recurrente pero no existe ninguna evidencia de que estos estudiantes signifiquen un riesgo mayor para sus condiscípulos que los eliminadores asintomático no identificados. El virus herpes de tipo 1, causa habitual de lesiones orofaríngeas y cutáneas, infecta a la mayoría de las personas adultas. La mayor parte de estas infecciones son asintomáticas y, aunque a veces son dolorosas, ni siquiera la infección sintomática significa un riesgo de enfermedad grave para un niño sano en edad escolar. Todos los niños deben ser prevenidos para evitar el contacto oral directo o indirecto (p. Ej., compartir tazas y biberones) con otros niños y lavarse las manos, pero no se justifica excluir a los niños sintomáticos de las actividades escolares normales.

La conjuntivitis infecciosa puede ser causada por patógenos bacterianos (p. Ej., Haemophilus influenzae no tipificable y Streptococcus pneumoniae) o virales (p. ej., adenovirus, enterovirus, HSV). La conjuntivitis bacteriana es infrecuente en los niños mayores de cinco años. La infección se produce a través del contacto directo o a través de la contaminación de las manos seguida por la autoinoculación. También es posible la diseminación respiratoria a partir de gotitas grandes. El tratamiento antibiótico tópico está indicado para la conjuntivitis bacteriana, que por lo general se caracteriza por un exudado purulento. La conjuntivitis producida por adenovirus o enterovirus es autolimitada y no requiere ningún tratamiento antiviral específico. La diseminación de la infección se limita por medio del lavado cuidadoso de las manos y debe presumirse que las personas infectadas son contagiosas hasta que hayan desaparecido los síntomas. Excepto cuando la conjuntivitis viral o bacteriana está acompañada de signos sistémicos de enfermedad debe permitirse que los niños infectados permanezcan en la escuela una vez implementado el tratamiento indicado, a menos que su comportamiento sea tal que no se pueda controlar su contacto estrecho con otros estudiantes.
Las infecciones micóticas de la piel y el pelo se diseminan por contacto interpersonal ya través del contacto con superficies u objetos contaminados. Trichophyton tonsurans, la causa predominante de la tiña del cuero cabelludo, sigue siendo viable por períodos prolongados en peines, cepillos, muebles y telas. Los hongos que producen la tiña del cuerpo son transmisibles por contacto directo. La tiña inguinal (tinea cruris) y la tiña del pie (pie de atleta) se observan en adolescentes y adultos jóvenes. Los hongos que producen estas infecciones tienen predilección por las zonas húmedas y se diseminan a través del contacto directo y del contacto con superficies contaminadas. Los estudiantes con infecciones micóticas de la piel o el cuero cabelludo deben ser tratados, tanto para su beneficio como para prevenir la diseminación de la infección. La diseminación de la infección de los estudiantes con tiña del cuero cabelludo puede disminuirse por medio del uso de un champú con sulfuro de selenio, pero el tratamiento requiere tratamiento antifúngico sistémico . Los estudiantes con tiña del cuero cabelludo que reciben tratamiento pueden asistir a la escuela y participar en sus actividades habituales. Los niños que no reciben tratamiento no deben ser necesariamente excluidos, a menos que la naturaleza de su contacto con los demás estudiantes potencie la diseminación. Los estudiantes con tiña del cuerpo, tiña inguinal o tiña del pie no deben ser excluidos de la escuela ni siquiera antes de iniciado el tratamiento. Se debe instruir a los estudiantes con tiña del cuero cabelludo para que no compartan peines, cepillos o adornos para el cabello con sus compañeros hasta que hayan sido tratados. Los estudiantes con tiña del pie deben ser excluidos de las piscinas y no se les debe permitir que caminen descalzos sobre los pisos de vestuarios y duchas hasta que hayan iniciado el tratamiento.

Sarcoptes scabiei (el agente causal de la sama) y Pediculus capitis (el piojo de la cabeza) son transmitidos principalmente a través del contacto interpersonal. Los peines, los cepillos para cabello, los sombreros y los adornos para el cabello pueden transmitir los piojos de la cabeza, pero lejos del cuero cabelludo los piojos dejan de ser viables. Por lo general, el lavado con un champú pediculicida apropiado y la eliminación manual de las liendres por peinado es eficaz para erradicar los piojos viables .
Si bien la sama puede ser transmitida a través de las vestimentas y de la ropa de cama a los contactos domésticos, el contacto directo con la piel es el medio predominante de transmisión en el ámbito escolar. El parásito sobrevive en la ropa sólo durante 3 ó 4 días sin contacto con la piel.

Dr. Pedro Barreda

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