La importancia del pediatra en la nutrición de los niños

El médico y los profesionales de la salud representan los principales orientadores y educadores en una adecuada alimentación infantil que cobra especial importancia en los primeros  tres años de vida la posibilidad de influir en el desarrollo y control de los nuevos desafíos epidemiológicos como son prevenir problemas de salud asociados a exceso de calorías y grasas y las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto, así como también obtener el máximo potencia de desarrollo neurológico a través de productos que son esenciales en este periodo vulnerable.

FORMULAS INFANTILES

Como se ha explicado anteriormente, la calidad de la nutrición temprana tiene importantes efectos a lo largo de la vida. Considerando todos estos antecedentes, es que se han desarrollo numerosas fórmulas infantiles adaptadas que incorporan tecnológicamente los conocimientos y avances científicos en materias de nutrición y que permiten entregar, además, en forma adecuada los requerimientos nutricionales del bebé en especial para aquellos niños que no son amamantados o reciben alimentación con fórmulas basadas en leche entera.

La leche materna como alimento exclusivo es el patrón de referencia para la alimentación infantil durante los primeros seis meses de la vida. Por eso las fórmulas adaptadas para niños han incorporado una serie de nutrientes presentes en la leche humana, que permiten entregar al bebé para su alimentación, un producto más adecuado que la leche entera y cuyas funciones han demostrado mejorar no sólo el aporte nutricional, sino también favorecer otros aspectos del crecimiento y desarrollo del niño.

Fórmulas de inicio y de seguimiento respectivamente, han  sido diseñadas para entregar además de nucleótidos, carotenoides naturales y selenio, dos ácidos grado de cadena larga en forma de triglicéridos, el araquidónico C20:4 (AA) y el docosahexaenoico C22:6 (DHA). Estas sustancias han sido recientemente aceptadas por el FDA como “GRAS”, “Generalmente Reconocidas como Seguras”.

FORMULAS DE CONTINUACIÓN

A partir de los seis meses se debe incorporar a la alimentación del lactante otros tipos de alimentos; papillas basadas en verduras, cereales y carnes así como también jugos y puré de frutas. Como el reflejo de protrusión empieza a desaparecer así como también el reflujo gastroesofágico y existe un mejor desarrollo de las habilidades psicomotoras, los niños se pueden sentar, tomar objetos e incorporar en su alimentación otro tipo de preparaciones.

El rápido crecimiento aumenta las necesidades de algunos nutrientes como el hierro, cuyas reservas disminuyen a esa edad. Un adecuado aporte en forma continua es fundamental para prevenir la deficiencia de hierro y la anemia ferropriva.

Para aquellos niños sin leche materna en el segundo semestre de vida, o bien con alimentación mixta complementaria, se han desarrollado, una formula de seguimiento que cumple con todos los estándares internacionales y que aporta una cantidad adecuada de energía, nutrientes, además de ácidos grasos de cadena larga, ácido araquidónico (AA) y docosahexaenoíco (DHA) en forma de triglicéridos, al igual que los ácidos grasos encontrados en la leche materna.

A partir de los seis meses la energía necesaria para el crecimiento debe provenir de los hidratos de carbono y debe disminuir el porcentaje derivado de las grasas. Numerosos estudios muestran que niños alimentados con leche entera de vaca, que ingieren importantes cantidades de grasas, muestran elevaciones importantes del colesterol sérico. El significado de estos hallazgos con relación a riesgos futuros no ha sido claramente explicado.

Tanto las fórmulas de inicio como las de seguimiento incorporan todas las vitaminas y minerales esenciales para mantener un crecimiento y desarrollo adecuados. A diferencia de la leche entera de vaca que es deficitaria en algunas vitaminas y minerales o las contiene en bajas cantidades, la regulación nacional. Reglamento Sanitario de los Alimentos, así como las internacionales, Codex Alimentarius y ESPGAN, establecen los listados de vitaminas y minerales necesarios de incorporar, definiendo además niveles mínimos y máximos que permitan garantizar los aportes necesarios.

DISCUSION

La nutrición es importante durante toda la vida, especialmente durante los primeros años, por la máxima velocidad de crecimiento que alcanza los lactantes en este período y que los hace especialmente vulnerables. La leche materna es aceptada como la alimentación ideal para los lactantes, sin embargo muchas veces este tipo de alimentación no es posible por el trabajo realizado por las madres, caracterizado por jornadas muy largas, insuficiente tiempo asignado para amamantar durante la jornada laboral o grandes distancias de los lugares de cuidado, salas cunas u otros.

El conocimiento de las funciones de los distintos sistemas del organismo, especialmente durante el primer año de vida y el desarrollo tecnológico, han permitido el desarrollo de fórmulas lácteas más apropiadas que las elaboradas a partir de leche entera, denominadas fórmulas adaptadas. Estos nuevos productos han ido adecuando con el tiempo su composición nutricional de manera de ofrecer una alternativa más segura y efectiva que la leche entera. Estas fórmulas aportan energía y nutrientes de acuerdo a lo establecido, por los organismos internacionales competentes, FAO/OMS, Codex Alimentarius, previniendo los problemas ya sea por déficit o exceso de nutrientes.

Durante muchos años el alimento de reemplazo de la leche materna fue la leche entera de vaca, que, además de aportar menos calorías y mayor cantidad de caseínas, se indicaba diluida en agua, para evitar el exceso de proteínas y a las cuales había que agregarles cereales para mejorar el aporte calórico, ya que con la leche entera se observaban mayores complicaciones como deshidratación, alergias y otras manifestaciones clínicas como hemorragias digestivas ocultas.

Eso afortunadamente por la salud de los niños, ya es historia, la investigación ha avanzado de tal forma y con tal velocidad que ha permitido las mejor de las leches no solo hasta el año de edad sino hasta que se ha consolidado el crecimiento de las células nerviosas, es decir los primeros treinta y seis meses de vida.

Los nuevos avances científicos que consideran las delicadas funciones del organismo la composición de la leche materna y el desarrollo científico e industrial han permitido desarrollar productos más adecuados que la leche entera para la alimentación del lactante.

Estos se caracterizan por mantener una adecuada relación proteica, caseína/albúmina, un perfil aminoacidito semejante al de la leche materna y un aporte de nutrientes en general, que permiten su utilización sin otros alimentos agregados, disminuyendo de esta forma los riesgos de una manipulación inadecuada. Su especial formulación permite entonces contribuir a un óptimo crecimiento del lactante, tejido magro y proteínas viscerales.

Lideres en nutrición: 1961 una nueva esperanza en el desarrollo.

En 1961 se desarrollo la primera formula infantil (SMA) a partir de leche de vaca con una relación proteína del suero/caseína igual a la de la leche materna, obteniéndose de este modo un producto más digerible para los bebes.

 

 TABLA DE MATERIAS

Introducción

Nutricion en las etapa tempranas de la niñez

Confianza ademas de nutricion

Como y que debe comer

Proteina como hecho esencial en el crecimiento

Autoregulacion en el niño

Grasas y Omega 3 esenciales.

Confianza en la alimentación

 

 

 

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