Lo que tanto preocupa: la ganancia o no de peso…
¿Le doy relleno?
Aunque es el dato que más suele interesar a los padres, el peso no es una variable de fácil interpretación, y menos aún cuando más interesa, que es durante los primeros días de vida.
- Un bebé puede seguir una curva de peso aparentemente normal y estar por debajo de lo que su naturaleza desearía, mientras que otro que apenas llega a los mínimos teóricos puede estar siendo perfectamente alimentado y ser, simplemente, menudo de constitución.
- Durante los tres o cuatro primeros días pueden perder hasta casi un 10% de su peso, iniciando luego una curva ascendente que les lleva a recuperar el peso que tenían al nacer a los 10 ó 12 días de vida como máximo.
- Como promedio, durante los tres primeros meses ganan 200 gramos cada semana y el primer mes deben aumentar al menos 150 gramos semanales.
- En general, es suficiente con pesarlos durante los controles con su pediatra.
- Para comprobar lo que ganan con pocos días de intervalo, hay que pesarlos con la misma balanza.
- Si el aspecto y el comportamiento no coinciden con una ganancia de peso aparentemente escasa, no debe olvidarse que la orina y las heces también pesan: influye mucho que el niño haya orinado o defecado o no antes de pesarlo.¿Suficiente?
Naturalmente, siempre preocupa saber si el bebé está recibiendo todo el alimento que necesita, también con la lactancia artificial, pero mucho más cuando se le cría al pecho y no se puede controlar lo que toma cada vez; de hecho, ésta es una de las ventajas que una madre angustiada ve en los biberones.
La preocupación es también mayor con el primer hijo y especialmente en las primeras semanas, cuando la madre siente la natural inseguridad para saber reconocer los signos de satisfacción del hijo y éstos no son tan evidentes. En realidad, más que el peso o cualquier número, lo que mejor informa de su salud es el aspecto del bebé y su comportamiento.
Independientemente del peso, no hay motivo para pensar que un bebé esté siendo insuficientemente alimentado si....
... tiene buen color.
... reacciona normalmente a los estímulos.
... está contento o tranquilo (sin estar adormilado) la mayor parte del tiempo.
... aguanta al menos dos horas entre toma y toma.
... moja entre cuatro y seis pañales al día con una orina clara e inodora (y no se le está dando agua).¿Le damos o no relleno?
En primer lugar es una decisión solo del pediatra y basado en pruebas objetivas y convincente, hay que luchar por la lactancia, lo natural con los estilos de vida moderno no siempre son compatibles y uno como medico debe velar por la salud del menor y no la comodidad de la madre
Se empieza de a poco el error
La realidad demuestra que a menudo resulta necesario suplementar la lactancia materna con ayudas de biberón, pero también evidencia que esas ayudas pronto se convierten en la alimentación exclusiva del bebé y que la llamada lactancia mixta, en la que se combinan natural y artificial, es en la práctica una lactancia de transición, habitualmente rápida, del pecho al biberón. Esto es prácticamente inevitable porque la lactancia materna se rige por la ley de la oferta y la demanda, y saciar el apetito del niño con otra leche hará que deje de intentarla obtener de su madre y que ésta deje de producirla.
Errores de la lactanciaPero, más que ser necesarias, es frecuente que las ayudas se precisen por cometer errores con la lactancia natural. Por supuesto, existen problemas físicos y emocionales que imposibilitan la lactancia materna, pero son mucho más frecuentes las equivocaciones que dificultan su adecuada instauración y mantenimiento:
- Falta de contacto precoz
- Primera toma tardía
- Horario rígido
- Vaciado incompleto
- Mala postura
- Administración innecesaria de suplementos
Con este último error, la ayuda se hace necesaria porque se empieza a utilizar sin serlo. En este sentido, conviene tener presente que...
La calidad es siempre la misma
... la leche materna será más o menos abundante, pero siempre es de buena calidad, de modo que aunque las madres estén desnutridas, son capaces de criar al pecho a su hijos satisfactoriamente.
Es mas raro no tener leche que tenerla.... sólo una de cada 10.000 mujeres tiene poco desarrolladas las glándulas mamarias, pero la diferencia de tamaño de los pechos depende del tejido graso que contienen y no de la cantidad de glándula mamaria, por lo que es falso que los pechos pequeños produzcan poca leche.
Al comienzo no todo es color de rosa... es absolutamente normal que durante las primeras semanas las tomas sean irregulares y muy frecuentes, lo que no debe interpretarse como un signo de falta de leche.
No porque lo toma es que lo necesita
... el hecho de que un niño acepte un poco de biberón después de mamar no significa que le hiciese falta.
Hay meses diferentes en las necesidades... durante los primeros meses, el bebé pasa por temporadas conocidas como "brotes de crecimiento", en las que aumenta su necesidad de leche y, por tanto, su apetito. Cuando reciben lactancia artificial, la reacción debe ser aumentar el volumen del biberón; con lactancia materna, basta con darles con la frecuencia que piden, para que en pocos días suba más leche y las tomas vuelvan a espaciarse.
Si le doy extra dormirá mejor : falso
... se sabe con certeza que un suplemento de biberón tras la última toma del día no logra que aguanten más sin despertarse por la noche.
Dr. Pedro Barreda
2007
F. Consumer. SOCHIPE