Piel y lunares.

Los lunares congénitos

Los lunares congénitos o nevus constituyen un importante grupo de lesiones pigmentarias en los niños por su elevada frecuencia y por el compromiso funcional y estético que producen.

Según el tamaño hay una clara asociación con melanoma en el futuro. Los pequeños solo se observarán

 

Los lunares o nevos son lesiones cutáneas que se caracterizan por ser colecciones de células bien diferenciada y que en forma normal pueden encontrase en la piel.

En el caso de los lunares o nevus melanocitico, estas células corresponden a los melanocitos.

Este tipo de lunares melanociticos se pueden agrupar en dos componentes: congénitos y después ya a una edad mayor o adquiridos.

Por definición un nevu melanocitico congénito esta presente en el momento del nacimiento sin embargo muchas veces pueden verse durante el primer año lesiones que corresponden a esta categoría.

Aproximadamente uno de cada 100 recién nacido presenta estos lunares al nacer.

No todos son iguales.

Arbitrariamente se les clasifica según su tamaño y se agrupan entres tipos:

Pequeños aquellos menores de 1.5 cm., es decir la mayoría.

Medianos o sea entre 1.5 cm. y 20 cm.

Gigante sobre 20 cm.

¿Como son estos lunares o nevus congénitos?

Los pequeños y medianos tienen un aspecto muy variado, que va desde una simple mancha o mácula, hasta un solevantamiento o pápula aplanadas de color café claro hasta lesiones bien definidas, solevantadas y de color café oscuro. En los primeros días pueden presentar un ligero enrojecimiento. Con el tiempo llegan a ser muy oscuros y con frecuencia se torna rugosos o mamilados, habitualmente desarrolla pelos terminales gruesos y muy pigmentados.

¿Donde se localizan?

Su localización mas frecuente es en el abdomen, dorso superior, hombros y extremidades proximales

Sin embargo el nevus gigante puede llegar a cubrir áreas completas del tronco, el brazo o una perna. Estos son pigmentados irregularmente y puede ser desde un café oscuro hasta un negro pizarra.

Además estos lunares gigantes con el crecimiento del niño, las áreas comprometidas se tornan mas oscuras, la superficie se hace mas rugosa.

Si uno quisiera compara con los lunares adquiridos, los congénitos tienden a ser mas grandes, la mayoría de un diámetro superior a 5 mm, mientras que los adquiridos rara vez alcanzan ese tamaño.

¿Cual es el futuro y si tienen complicaciones?

Tradicionalmente se ha reconocido que estos lunares al nacer tienen una mayor predisposición a transformarse en melanomas, no obstante el riesgo varia de acuerdo con el tamaño del Nevo.

En el caso de los pequeños con poca frecuencia pueden malignizarse , lo cual permite solo un manejo de observación.

Los medianos el riesgo  continua sin ser establecido. Aunque bajo es un riesgo que puede manifestarse en la pubertad.

En relación a los gigantes no parece caber duda del riesgo aumentado que tienen de llegar a un melanoma

Manejo y tratamiento

Los objetivos del tratamiento son reducir el riesgo de transformación maligna y mejorar la apariencia cosmética.

Partamos por los pequeños:

Sigue siendo materia de controversia, puesto que por su elevada frecuencia, en la practica no es posible removerlos todos, particularmente si se conoce que el riesgo es bajo y extremadamente raro entes de la pubertad. Por lo tanto, se recomienda su observación clínica y su eventual remoción considerando su localización y asistencia a los controles, la presencia de otros factores de riesgo para melanoma y la aparición o presencia de características  clínicas atípicas o signos de alarma ( crecimiento, cambios de color, ulceración)

En relación a los medianos, se recomienda hacer una biopsia insicional pequeña para determinar su estructura, si se demuestra que es superficial, se asume que el riesgo es extremadamente bajo, y si eso ocurre correspondería a una variedad fácilmente detectable. Por lo contrario si es del tipo profundo, se asume un riesgo significativo y se indica una reseccion en forma precoz.

En el caso de los gigantes es la mas desafiante y debiera involucrar además de los padres a dermatólogos y cirujanos plásticos., previo estudios con resonancia magnética si se localizan en la cabeza o línea media

La reseccion se hará en forma temprana con reparación ya sea de expansores, colgajos o injertos.

 

Otra alternativa quirúrgica es practicar un curetaje, con el se obtiene una buen resultado funcional y cosmético. Se considera útil si se practica dentro de las dos primeras semanas de vida. Será el equipo quien recomiende lo mejor para su hijo.

Estéticamente se utiliza la dermoabrasion mediante peelings con soluciones especiales

Recientemente el láser rubí tiene un efecto sobre la melanina pero no sobre el melanocito, por lo que no se aconseja ya que el riesgo sigue igual

Conclusión final:

El pediatra al recibir un niño con nevu congénito, puede cumplir una labor fundamental con un diagnostico oportuno y con un adecuado consejo a los padres; será el tamaño y sobretodo en los gigantes, hará participe al resto del equipo multidisciplinario compuesto por dermatólogo y cirujanos para determinar, según el tipo de Nevo, la mejor alternativa terapéutica.

Se enseñaran a los padres en el examen de las lesiones, se tomaran fotos digitales con el fin de detectar precozmente transformaciones malignas de sus lesiones

Por lo general requieren ser controlados clínicamente por largo tiempo.