LUXACIÓN Y DISPLASIA DE CADERA
Mas información:
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Enfermedad Luxante de las caderas
Es en la maternidad a través del examen de cadera cuando el neonatólogo ya tiene algunos elementos clínicos de alta sospecha
Gracias a que la cápsula se "asocia" adecuadamente al fémur, el movimiento normal esta garantizado.
La falta de techo (cápsula) facilita que el hueso se desplace.
Siempre se debe realizar una ecografía ante la primera sospecha y luego si es necesario una radiografía de caderas desde el segundo o tercer mes de vida.
Que un niño nazca con alguna alteración congénita a las caderas es poco frecuente. Pero si esto ocurre, neonatólogos, radiólogos y traumatólogos deben aunar esfuerzos para hacer un diagnóstico precoz que permita un rápido tratamiento.
El examen del neonatólogo
En la parte superior de la pierna hay un hueso llamado fémur que asienta en la cadera. Cuando ésta no lo sujeta adecuadamente, dicho hueso se sale de lugar ya este fenómeno lo llamamos "luxación". Para el diagnóstico de esta afección sigue siendo clave el examen físico. Por ese motivo, el neonatólogo, aprovechando la laxitud de los ligamentos -propia de todos los recién nacidos-, realiza la maniobra de Ortolani (ver esquema),y Barnow a fin de detectar displasia de caderas.Este examen se realiza en los primeros minutos de vida con el bebé acostado boca arriba.
El especialista sujeta con una mano una cadera, mientras que con la otra intenta la maniobra
Se lleva la primera pierna hacia arriba y hacia afuera esperando el resalto o clic.
Se sujetan las dos piernas por debajo, con el fin de verificar si hay o no limitación de la apertura.
Con esta maniobra se intenta evaluar la estabilidad de la articulación. Cuando aparece un clic, el especialista reconoce la existencia de una alteración. Este diagnóstico es fundamental, ya que la luxación no tratada se vuelve más fija limitando los movimientos. Por eso, deben buscarse los signos de Barlow y Ortolani en todo recién nacido.
Existen tres grados de displasia de cadera: subluxable, luxable y luxada. Esta última, la más grave, es la que siempre descubre el pediatra en la sala de parto. Como los dos estadios anteriores presentan mayor dificultad para su identificación, siempre se le debe realizar al bebe una ecografía o una radiografía de caderas , en el caso de la ecografía entre primero y el segundo mes de vida.. y la Rx después del tercer mes.
La importancia de la ecografía
Hasta no hace mucho tiempo, la realización de estos estudios (ecografía o radiografía) en la etapa perinatal no era de rutina. De ahí que muchos chicos quedaban expuestos a padecer esta enfermedad. Hoy, gracias al examen preventivo por imágenes, la afección ha dejado de ser un gran problema.
"La ecografía dinámica de caderas es un examen de excelente sensibilidad para detectar precozmente los problemas congénitos (no descubiertos en el momento de parto o para confirmarlos).
El especialista controla en el monitor la estabilidad de las caderas del bebé.
Si bien el 0,5 por ciento de todos los recién nacidos poseen caderas laxas y con posibilidad de que se luxen, un gran porcentaje se normaliza sin tratamiento, es decir espontáneamente". Las caderas inestables y con posibilidad de que se luxen pueden ser correctamente diagnosticadas con la ecografía. Este estudio no debe realizarse antes del mes de vida, porque es necesario esperar que los huesos se fortalezcan o maduren, lo que sucede después del mes. De lo contrario, podría caerse en errores diagnósticos.
El especialista aconseja que dicho procedimiento sea hecho por un radiólogo entrenado para este fin; de lo contrario, muchos bebés se verán sometidos a tratamientos innecesarios, mientras que otros perderán esta oportunidad. Cuando no se dispone del recurso humano o técnico para realizar las ecografías, se puede recurrir a la radiografía, que también sigue siendo útil en el diagnóstico de esta patología. Sin olvidar que debe efectuarse con las piernas bien derechas y con protección de plomo en ovarios y testículos.
Un tratamiento específico
En los casos en que se confirme ecográfica o radiológicamente que el niño presenta una cadera inestable o que ésta se encuentra luxada, se debe enviar sin pérdida de tiempo al ortopedista.. Después de identificar el grado de compromiso de la alteración, éste indicará un tratamiento específico.
Para el diagnóstico de esta afección sigue siendo clave el examen físico del recién nacido.
Si el estado de las caderas continúa inestable, se deberán repetir los estudios en seis semanas. Se aconseja colocar las caderas en reposo por medio de un dispositivo (un arnés ) que mantiene las piernas abiertas y flexionadas. Después de una o dos semanas, debe controlarse la alineación por medio de radiografías. El tratamiento suele durar varios meses, pero cuanto más precoz sea el diagnóstico, menor será este tiempo. Si se descubre después de los seis meses, las técnicas son más complejas y demandan un período prolongado.
Sugerencia para los padres...
Cómo detectar un problema que tiene solución:
Existen ciertos signos que pueden ayudar a los padres a descubrir un problema de caderas en sus hijos.
* Limitación en la movilidad o en la apertura de ambas caderas.* Asimetría en la longitud de los miembros (uno mas corto que el otro).
* Presencia de otras deformidades (asimetría facial, tortícolis, etc.)
* Asimetría de los pliegues glúteos. (mas mito que real)
* Parto de nalgas.
* Antecedentes familiares de esta alteración.
Dr. Pedro Barreda
2007