Más preguntas sobre lactancia materna...

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P: Parece como si nuestro hijo de un mes empezara a tener cólicos y gases. Yo creía que los bebés que toman el pecho no tenían cólicos. ¿Podría ser algo de lo que yo estoy comiendo?

R: Los bebés que toman el pecho tienen cólicos, aunque no con tanta frecuencia como los que toman biberones. Aunque es difícil imaginar científicamente que lo que come pueda causarle gases al bebé, la experiencia ha demostrado que es así. Los alimentos que por al general producen gases son las verduras crudas como el brécol, los pimientos verdes, las coles de Bruselas, la coliflor y las cebollas. También los que contienen cafeína (colas, chocolate, café y té) pueden afectar al bebé, aunque generalmente se necesita una cantidad muy grande de esos productos para que le hagan efecto. Las últimas investigaciones han demostrado que, en la dieta de una madre que amamanta, los productos lácteos se cuentan entre los que más comúnmente pueden producir cólicos al bebé. Los alergenos de los productos lácteos pueden pasar a la leche materna y así afectar al bebé.

Algunas madres han sospechado que las vitaminas que ellas tomaban antes del parto causaban cólicos al bebé. También se ha considerado que los alimentos que contienen trigo pueden descomponer a los niños que se alimentan con una lactancia natural.

Algunos bebés son sumamente intolerantes a uno o más de estos alimentos; otros quizá reaccionen tan sólo si la madre ingiere: un alimento en gran cantidad. El tiempo en que el bebé acusa las molestias varias considerablemente de una madre a otra. Puede oscilar entre un par de horas y veinticuatro o "Según nuestra experiencia, los bebés por lo general muestran síntomas (cólicos, hinchazón, llanto, erupciones, vómitos) algunas horas después de que la madre haya comido el alimento que los provoca. En cuanto a tomar medicamentos mientras se amamanta, es interesante saber que en la actualidad hay pocas medicinas que hagan daño al bebé si las toma la madre. Consulte a un médico o a un profesional de apoyo que tenga suficiente información sobre la relación entre fármacos y lactancia natural antes de tomar ninguna medicación mientras amamante.

Si sospecha de su dieta, he aquí cómo puede detectar los alimentos para los cuales puede estar sensibilizado su bebé. Lleva un diario y elimine de tu dieta los alimentos más sospechosos, comenzando por los productos lácteos, durante un período de dos semanas. Si nota que al pequeño le disminuyen los cólicos, vuelva a poner a prueba el alimento que elimino. Si reaparecen los síntomas, inclúyalo en la lista de proscritos. No obstante, recuerde que en la mayoría de las parejas madre - hijos unidos por la lactancia natural, lo que la madre come no afecta al bebé.

P: Me parece que mi hijita no se me prende adecuadamente al pecho. No llega a sacar bastante leche, y yo siento algo de dolor. ¿Qué puedo hacer para amamantarla correctamente?

R: Las técnicas de postura adecuada, que facilitan que el niño sé "prenda" al pecho, son la clave para que madre e hijo disfruten de la lactancia. Una de las causas más comunes de que el bebé se prenda en forma inadecuada es que no abre suficientemente la boca. Usa el pezón húmedo de leche para tentarlo, tocándole ligeramente los labios para que se anime a abrir bien la boca. En el momento en que su hija abra la boca, meta el pezón dentro e intente que también le quede dentro la mayor parte posible de la areola. Recuerda qué los alvéolos lechosos, receptáculos que contienen la leche, se encuentran debajo de la areola del pezón, de modo que para extraer la leche es necesario hacer presión sobre ésta. Succionar el pezón sin tocar la areola hace salir una cantidad insuficiente de leche y provoca grietas.

Otra causa común de que el niño se tome en forma inadecuada es la posición del labio inferior del bebé. Con el dedo, oprima hacia abajo la mandíbula inferior del bebé mientras está mamando. Esto, automáticamente, volverá hacia afuera el labio inferior, mejorará el cierre y eliminará la sensación de mordedura. Si no puede ver el labio inferior del bebé mientras lo amamanta, haga que su marido o alguien de tu confianza vuelva el labio del bebé hacia afuera y haga presión hacia abajo sobre la mandíbula mientras lo mantiene prendido.

P: Pienso volver a trabajar con horario parcial (unas treinta horas semanales) dos meses después del nacimiento de nuestro bebé. ¿Cómo tengo que organizármelo?

R: Tras haber aconsejado a muchas madres que vuelvan a trabajar, hemos descubierto que hay algunas cosas que se pueden organizar y otras que no. Planear con anticipación cosas - tales como los horarios, las asesoras del hogar y toda la logística que implica colaborar con alguien que le sustituya Durante el primer mes después del nacimiento del bebé, "olvídese de que tiene que volver a trabajar. Hemos comprobado que muchas madres están muy preocupadas por el futuro que no disfrutan plenamente del presente. Algunas quizá sientan en forma inconsciente que no quieren establecer demasiada intimidad con el bebé porque saben que después se les hará más difícil dejarlo. Vigile estas emociones: De todas maneras, es inevitable que sufra dificultades para dejar a su bebé. Disfrute de ser madre a tiempo completo mientras puede. Averigüe con su pediatra los pasos a seguir de quien cuidara a su hijo, averigüe de las salas cunas , averigüe de cómo extraer leche y conservarla, de cómo afrontar posibles emergencia, de sus derechos laborales.

P: Quiero rebajar de peso más rápido que hasta ahora y recuperar mi figura de antes del embarazo. ¿Qué dieta puede hacer para ello sin perjudicar la lactancia de mi bebé?

R: Normalmente, una madre que amamanta tarda unos nueve meses en recuperar el peso de antes del embarazo. Procure mantener una dieta bien equilibrada, similar a la que hacía durante la gestación; Evite la comida que tiene demasiadas calorías y escasísimos elementos nutritivos. No haga dietas drásticas que no son saludables ni para ud ni para el bebé. El ejercicio es la mejor forma para que una madre cría "pueda, controlar su peso. Una hora de ejercicios al día, por ejemplo caminar con el bebé en brazos, le permitirá quemar aproximadamente trescientas calorías diarias. Reducir el consumo diario de comida con grasa eliminará otras doscientas calorías de su dieta, sin perjudicar tus necesidades nutricionales. Quemar algo más de quinientas calorías diarias deberá hacerte perder aproximadamente medio kilo de peso cada semana, que es una cifra segura para la mayoría de las madres que crían. Como es lógico, eso" dependerá mucho de su estructura corporal y su metabolismo, y también de lo que haya aumentado durante el embarazo.

P: Tengo una niña de seis meses, sana y feliz, y estoy criándola al pecho. ¿Es necesario darle suplementos vitamínicos?

R: A menos que te los indique el médico, los suplementos vitamínicos son generalmente innecesarios en un bebé sano que se alimenta del pecho de una madre bien nutrida. La leche humana contiene las cantidades adecuadas de todas las vitaminas esenciales. Todavía se discute un poco sobre si el contenido de vitamina D en la leche materna es suficiente. Si hay sospechas de que su dieta es baja en dicho elemento, o si vive en una zona donde la exposición a la luz solar es limitada. Especialmente durante los meses de invierno, es posible que su bebé necesite suplementos de vitamina D.

P: He oído decir que ciertas hierbas pueden aumentar la producción de leche. ¿Cuáles me recomienda?

R: Las hierbas naturales que supuestamente aumentan la producción de leche se llaman galactogogos. Cada cultura tiene sus pociones favoritas para estimular la producción de leche, aunque la mayoría de ellas se transmiten de palabra, de generación en generación, y no se las ha sometido a ningún análisis científico que demuestre si realmente funcionan. Según nuestra experiencia, muchas madres dicen que algunas infusiones les aumenta la secreción láctea. Otras atribuyen esta virtud a la levadura de cerveza, pero como esta última produce un exceso de gases a algunas personas, yo me andaría con cuidado.

P: Estoy embarazada de tres meses y todavía amamanto a nuestra pequeña de dos años, que no da señales de querer destetarse, ya mí en realidad no me corre apuro hacerlo. Mi instinto me dice que simplemente todavía no está preparada, y el médico me da vía libre para que la siga amamantando. ¿Qué puedo esperar?

R: Desde luego le apoyamos en el sentimiento intuitivo de que su niña no está preparada para el destete. En realidad, la mejor manera de disminuir las rivalidades entre hermanos es no destetar al mayor antes de tiempo. Si Ud comienza a sentirte agotada (desde el punto de vista físico o emocional, y quizá desde el de la nutrición), entonces las necesidades del bebé por nacer se anteponen a los derechos del de dos años. Algunos niños de esta edad aumentan de hecho la frecuencia de las mamadas y las exigencias generales que imponen a la madre porque nota que algo es diferente. Otros se destetan solos hacia el final de un embarazo porque el sabor de la leche materna deja de ser agradable.

También puede esperar que los pezones se te pongan especialmente sensibles durante el embarazo, hasta el punto de que ya no pueda disfrutar de la lactancia de su hijo mayor y tenga que buscar una forma de consuelo alternativo para ella. Recuerde que la palabra nursing (amamantamiento) no sólo significa dar de mamar, sino también cuidar, acariciar, alentar. Una actitud tomada con serenidad y convencida su hija mayor la valorara


P: Nuestra hija de tres meses ésta adoptando una costumbre molesta mientras mama. Mama durante unos minutos, suelta el pecho durante un rato y vuelve a mamar un poco más. Durante el día, el tiempo de lactancia se va acortando, pero por la noche se alarga. ¿Qué es /o que pasa?.

R: Este es un problema que se plantea por lo común alrededor de los tres o cuatro meses, y se debe principalmente al rápido desarrollo de la agudeza visual del bebé, que por lo general ya distingue claramente las cosas que haya otro lado de la habitación ya la gente que pasa. Toda esa actividad en un medio que le interesa cada vez más la distrae tanto que se detiene con frecuencia para atender a esas atracciones visuales. Las madres que tienen experiencia con la lactancia resuelven el problema llevando al bebé a una habitación oscura, silenciosa y poco interesante cuando van a amamantarlo. Haga tú lo mismo y saca el mejor partido de la mamada previa a la siesta, ya que estos son generalmente los momentos en que el bebé está más interesado por el medio que lo rodea en el ancho mundo.

P: Parece que mi mujer fuera absolutamente exagerada con nuestro bebé. Lo lleva todo el tiempo en brazos, duerme con él y generalmente parece que se haya enganchado con la maternidad. Tenemos un buen matrimonio, yo no me siento excluido y el bebé parece feliz, pero me siento presionado por los compañeros de trabajo y los amigos, que dicen que mi mujer está malcriando al bebé. ¿Es posible?

R: Realmente, su mujer parece adicta al bebé, pero nosotros hablamos de adicción en sentido positivo. Cuando una madre adopta el estilo que nosotros llamamos "maternidad de adhesión, el bebé también hace cosas positivas por la madre. Amamantar y tocar con frecuencia al bebé hace que su mujer secrete más prolactina, que se incorpora al torrente sanguíneo. Las madres suelen confiarnos que se sienten adictas al bebé. Se sienten bien cuando están con él, pero no cuando están separadas. Creemos que ese es un sentimiento maternal normal y biológico, adaptado a la evolución de la madre ya la supervivencia del niño.

Debido a las presiones de grupo, ya - sea de sus amigos o de los suyos, hasta la más apegada de las mujeres puede sentir en ocasiones que su confianza en su manera de ser madre vacila. Es muy importante que la apoye, transmitiéndole mensajes que digan: "Estás haciendo el trabajo más importante del mundo: ser la madre de nuestro hijo.
Todo tiene sus límites, si ella no deja de hacer las cosas importantes como mujer creo que puede tomarlo como algo pasajero.

Dr. Pedro Barreda

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