Despertar sexualidad

EL MEDICO RESPONDE

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Mi marido y yo, como también nos advirtió la profesora de la escuela, nos hemos dado cuenta de que muy a menudo nuestro hijo mayor, de 5 años, se toca los genitales. Se toca, se rasca e incluso se tira con fuerza. Le he advertido de ello muchas veces y me parece que, si no nos obedece, el siguiente paso será castigarle severamente. ¿Cuál sería la actitud correcta?

En primer lugar, es necesario recalcar que las amenazas aplicadas a un niño pequeño no conducen a nada bueno; todo lo contrario, aún le atemorizan más y en segundo lugar, es imprescindible entender qué le pasa a su hijo para que se sienta tan angustiado; porque si necesita tocarse continuamente esa zona corporal es porque ésta es muy sensible y registra las emociones profundas del niño, que se manifiesta en forma de sensaciones desagradables que ha de calmar de alguna manera Es frecuente que, a esta edad, los niños padezcan episodios de miedo y angustia en la relación con los padres, que se manifiesta en displacer en su zona genital, tal como es más evidente en los varones

Por lo tanto, es bastante probable que con regaños, amenazas y castigos esté fomentando precisamente aquello que quiere evitar.
Sean pacientes e intenten ignorar momentáneamente esta situación, que posiblemente se resolverá de forma espontánea

Cuando mis hijos eran pequeños, me las veía y me las deseaba para saber qué contestar a sus preguntas sobre sexualidad. Ahora, en cambio, con mis nietos, la cosa es muy distinta.
No sé si es el paso del tiempo, la experiencia adquirida o la distancia emocional que puedo mantener con unos niños que no son mis hijos, pero siento que la comunicación con ellos es más fácil. Hablamos mucho y yo les explico las cosas intentando saber, primero, lo que ellos se imaginan, para así seguir el hilo de lo que necesitan saber. Pero, ¿por qué no pude hacer lo mismo con mis hijos?

La diferencia que supone educar a los hijos y después a los nietos es algo casi universal, salvo escasas excepciones. Cuando usted ejercía como madre, las preguntas de sus hijos le debían remitir directamente, por un lado, a su propia infancia y, por otro, a su vida sexual de entonces con su pareja Las preguntas la confrontaban con lo que no entendía todavía o rechazaba de sí misma, como pasa en todo ser humano y puede que temiera que sus hijos hallaran caminos «complicados» antes de tiempo, y que creyera que esas cuestiones «difíciles» ya se aclararían en la adolescencia.

Pero con sus nietos todo eso ya pasó, y su crianza no la remite a sí misma, sino a la que realizó con sus propios hijos, lo que viene a ser como un «ensayo», Con sus nietos no se siente tan implicada emocionalmente, y en consecuencia puede encontrar mejor las palabras para explicarlo

Soy una profesora de instituto que llevo trabajando muchos años con chicos y chicas adolescentes. Me gustan los chicos de esta edad por su espontaneidad y receptividad en la enseñanza. Sin embargo, en los últimos años he comprobado, con otros colegas, que la violencia está cada vez más presente en las aulas, incluida la violencia sexual.

Por lo general, estas conductas son más acusadas en las zonas marginales, pero no exclusivas de ellas. Con el equipo de atención psicopedagógica del instituto, hemos estudiado los casos más problemáticos, y en todos había detrás una familia desestructurada. ¿Es éste un factor determinante? ¿Qué se puede hacer en la escuela con niños violentos?


La violencia es la expresión de un malestar agudo tan insoportable que sólo puede descargarse agresivamente hacia el exterior Las causas del malestar suelen ser muchas y complejas, pero el contexto familiar es el factor más importante, aunque no el único determinante También hay factores sociales que contribuyen decisivamente a alimentar el malestar, al cual los Jóvenes, por el momento vital que atraviesan, son especialmente sensibles Las intervenciones a nivel escolar deben estar siempre asesoradas por un equipo interdisciplinario, que incluya psicólogos y asistentes sociales.

Dr. Pedro Barreda

Excelente fuente: Alicia Galoti