Otorrinolaringología
Una especialidad con nombre difícil
En general es el pediatra el que resuelve los problemas de nariz, garganta y oído de los niños. Pero no en pocas ocasiones, hay que recurrir al otorrinolaringólogo y será el quien tenga la ultima palabra.
Muchos padres suelen consultar con frecuencia al médico porque su hijo le duele el oído o respira por la boca; también a muchas mama les inquieta saber si su hijo escucha bien o porque su audición ha disminuido a causa de alguna infección.
Muchos síntomas sino se tratan adecuadamente pueden dejar como resultado la disminución de la audición y, en los casos mas graves, hasta la perdida de la misma.
PARA HABLAR, PRIMERO HAY QUE ESCUCHAR
El lenguaje se adquiere escuchando la lengua familiar y su desarrollo adecuado es posible gracias a una buena audición. En los casos en que ha habido algún problema prenatal o perinatal (durante el embarazo, parto o posparto), como rubéola materna, prematurez, bajo peso, infecciones graves, meningitis etc., la audición puede verse afectada. Esta debe explorarse en los primeros momentos de la vida, ya que- si se detecta alguna alteración- se puede lograr que el niño desarrolle correctamente el lenguaje mediante una correcta estimulación temprana.
DETECCIÓN PRECOZ
A través de la observación de la conducta del niño y de la aplicación de determinados estudios, s pueden detectar tempranamente las afecciones auditivas y tratarlas cuanto antes. De este modo se favorece la correcta adquisición del lenguaje..
Existen estudios especiales para los más chiquitos a los que no se le pueden realizar audiometrías: oto emisiones acústica, Impedanciometría, potenciales evocados.
¿CUANDO ES NECESARIO HACERLAS?
Cuando el parto no ha sido normal y el menor ha pasado por una situación de alto riesgo.
Si el pediatra, por medio de su evaluación y los datos que la familia le suministra cree necesario y conveniente realizar la consulta al especialista.
MUCHAS VECES NO SE ESCUCHA BIEN
El tapón de cera es común en los niños: la serosidad normal producida por glándulas del conducto auditivo externo lo tapan parcialmente. Es normal que el niño le salga cera de su conductos y esto no se debe interpretar como falta de higiene. La limpieza solo tiene que llegar hasta la oreja; no hay que introducir hisopos ni nada extraño en el conducto. Es muy frecuente atender a chicos con traumatismos del conducto e incluso con rotura de tímpano por esas malas costumbres.
En determinados momentos uno como pediatra puede requerir la consulta de un otorrino para que, con la ayuda de un microscopio otologico y con instrumentales adecuados, le extraiga la cera del conducto para permitir así la evaluación del tímpano.
LIQUIDO EN EL OÍDO.
Nos referimos con esta expresión a lo que se denomina otitis secretora u otitis serosa, en la que el líquido se desarrolla en el oído medio por dentro del tímpano. No tiene nada que ver con la otitis externa.
Esta afección es muy frecuente en la primera y en la segunda infancia. Tiene relación con un mal funcionamiento del conducto que va desde el oído a la nariz (trompa de Eustaquio) y, en general se relaciona con problemas nasales, resfríos, alergias, problemas adenoideos, mucosidad nasal persistente, mala respiración nasal.
En general pasa inadvertida porque no duele como la otitis y causa una disminución auditiva leve que solo se nota por la falta de atención del chico y, a veces, por la reiteración de la pregunta “¿Qué?” cuando se le dice algo.
Esta alteración es transitoria y suele curarse espontáneamente, sin necesidad de tratamiento. Pero el niño debe ser controlado por el médico para asegurarse de que se esta en un problema banal.
RESPIRA POR LA BOCA
Las vegetaciones adenoideas conocida familiarmente como Vegetaciones o Adenoides, son formaciones de tejido linfáticos que se ubican por detrás de la nariz. Actúan como una primera barrera defensiva para las infecciones de las vías aéreas superiores (nariz y garganta), función que comparten con las amígdalas faringeas, linguales y otros tejidos linfáticos de la laringe. A lo largo de los años se van atrofiando (achicando) y en el adulto finalmente llegan a desaparecer.
Pero también las famosas adenoides pueden ocasionar problemas, y esto ocurren cuando crecen demasiado o cuando padecen de una infección crónica.
Por encontrase ente la pared posterior de la faringe y el paladar, al agrandarse por una infección, puede obstaculizar la respiración nasal y favorecer la bucal. Esto genera un hábito respiratorio, desarrollo del paladar ojival o alto y repercusión en el desarrollo de la arcada dental. También producen problemas del sueño o la presencia y persistencia de ronquidos.
¿DEBEN OPERARSE LAS ADENOIDES?
Esta es una decisión que debe tomar el otorrinolaringólogo y proponérsela a los padres.
La indicación de una cirugía de adenoides depende de cada caso, de ningún modo puede generalizarse.
¿En que forma perjudica a ese niño respirar por la boca? ¿Se están perjudicando sus oídos? ¿Le afecta tener mucosidad permanente en la nariz? Estos son- las interrogantes que se plantean tanto el pediatra como el otorrino antes de indicar una cirugía. En general, lo que marca una necesidad de una intervención sin mayores demoras en lo que curre en los oídos del niño: los cambios anatómicos que sufre la membrana del tímpano y su modificación o no con los tratamientos médicos.
PROBLEMAS DE GARGANTA
En la garganta se encuentran la amígdalas que, al igual que las adenoides, son barreras defensivas contra los procesos infecciosos. En los primeros años de vida, están muy agrandadas, debido al permanente impacto que reciben por el múltiple proceso infeccioso los que se encuentran sometidas.
Esta no es la causa para indicar su extirpación; solo se recurrirá a ella cuando la hipertrofia (agrandamiento) le impida al niño respirar o alimentarse adecuadamente.
Ante cualquier proceso de infección de las amígdalas, debela hacerse un cultivo de exudados de las fauces o garganta con un hisopo para identificar si la causa de dicha infección es el estreptococo B hemolítico grupo A (único germen que requiere de antibióticos)Dr. Pedro Barreda