Preguntas sobre lactancia Materna

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El Arte de Alimentar al Hijo


Lejos, la lactancia materna, o sea, la alimentación natural de un recién nacido o menor con la leche que produce la madre en sus glándulas mamarias o pechos, es la tarea más hermosa y fascinante de la vida humana. No sólo se da alimentación a la nueva criatura sino que, además, se le transmite cariño, confianza, inmunidad para futuras enfermedades y hasta el punto de contacto (el pezón) más real con el mundo al cual acaba de llegar o en el cual comienza a desarrollarse.
¿Sabía mamá, por ejemplo, que cada vez que los pechos quedan totalmente vacíos después de una mamada, a la siguiente producirán alrededor de un 20 por ciento más de leche?
La naturaleza es muy sabia. De este modo, cuando en los pechos queda cerca de un 20 por ciento de leche después de alimentar al bebé, en la siguiente ocasión producirán lo mismo que en la anterior, pero cuando se da el caso de que queda mucha leche para la mamada que viene producirán mucho menos.
Con esto a una madre no se le debe pasar ni por la mente de que alguna vez le va a faltar la leche para alimentar a su bebé. Siempre tendrá alimento disponible para satisfacer a su pequeño.
Por tener la lactancia materna la importancia que se aprecia son muchas también las interrogantes que las madres, sobre todo las primerizas, se formulan sobre la manera de alimentar a sus hijos, es decir la forma cómo van fortaleciendo su crecimiento y desarrollo.

He aquí las respuestas a las interrogantes más comunes.

¿Los pechos blandos producen menos leche que los duros?

Generalmente en madres primerizas a la tercera semana los pechos se ponen más blandos, pero producen la misma cantidad que cuando en las semanas anteriores se apreciaban "duros".
Ocurre en los primeros días después del parto una congestión sanguínea en las mamas, la que agregada a la acumulación de la primera leche entre mamadas, da la sensación de pechos llenos. Pero cuando dicha congestión se anula el pecho se ablanda sin consecuencia para la capacidad de producción de leche. Es cuando trabajan mejor.

Parece que tengo la leche "aguada"...

Efectivamente, la primera leche que salta de los pechos es "aguada", pero la que viene a continuación es más "gorda". Del mismo modo, se ha comprobado científicamente que existen mínimas diferencias entre la leche de una y otra madre por lo que se puede afirmar categóricamente que todas las leches son iguales en calidad. 

¿Siempre debe chorrear la leche?

Que no chorree no significa que la mamá se está quedando sin leche. Las fibras musculares que hay alrededor del pezón han adquirido mas fuerza y no dejan escapar tan fácilmente la leche cuando se produce la bajada que en esta etapa las madres comienzan a sentirla.

¿Es posible tener menos leche en la tarde que en la mañana?

Usualmente las primeras mamadas del día cuentan con leche en mayor abundancia. A veces el niño llega hasta atragantarse. Es bueno parar la acción y continuar cuando el flujo sea más lento.
La abundancia o escasez de la bajada de leche influye en los intervalos de sueño del niño entre cada mamada: de cuatro horas, aproximadamente.
Un buen truco para cuando las bajadas de leche no son tan abundantes (tarde y noche) y el niño no duerme más de tres horas: guardar en el refrigerador (hasta 24 horas), en un envase higienizado, las "sobras" de la mañana para aprovecharlas en estas ocasiones y darlas , si es posible, luego de entibiarla. Este complemento "natural" dejará satisfecho al niño y -lo más importante- la madre podrás descansar y relajarse. Y cuando esto ocurre, las bajadas de leche siempre son abundantes y el niño duerme mejor. 

¿Cada cuantas horas debe mamar el niño?

No existen períodos establecidos. Quienes inevitablemente deben recurrir a la alimentación artificial siempre hablan de cuatro horas. Puede que un niño que mama haga lo mismo, pero no hay que sorprenderse si pide lo suyo antes. 
A veces también sucede que el niño que tenía una horario más o menos definido en algunos períodos pida y pida más. No se trata de que la madre se esté quedando sin leche, sino que el niño requiere mayor cantidad para sus necesidades de crecimiento. Esto puede ocurrir a los pocos días, al mes y medio o a los 90 días. Estos "ataques de hambre" provocarán bajadas de leche más abundantes y se retornará a los períodos antes establecidos porque conseguirán mayor cantidad en cada mamada.

Mi pequeño es tan bueno que mama regularmente y pasa dormido...

Si es dormilón y mama lentamente pero su peso es el normal, todo está bien. Si hay falencias en el peso hay que despertarlo cada tres horas para darle pecho. Cada madre tiene su fórmula para despertar a su pequeño, recordando que el sueño de ellos no es profundo.

Otros piden varias veces en la noche...

Los niños de pocas semanas suelen necesitar ser amamantados de noche varias veces. Es normal. Lo mejor es responder con prontitud a sus necesidades. Hay niños que a los pocos días duermen de una sola tirada siete u ocho horas. ¡Suerte mamá! Como contrapartida, puede que los pechos se le endurezcan mucho y sienta hasta algún malestar por ello. Puede optar por despertar a su niño y darle alimento. No lo va a rechazar... O bien sáquese la leche manualmente o con algún extractor adecuado para aliviarse y guardarla para complemento.

¿Qué pasa cuando el niño llora una vez que terminó de mamar?


Excepcionalmente podría ser por hambre. Hay otros problemas que los padres van reconociendo rápidamente a medida de que pasan los días. Puede que se haya ensuciado, tenga gases que expulsar o simplemente quiera que lo alcen en brazos. 

¿Y si rechaza el pecho?

En esta situación es bueno consultar al pediatra porque son muchas las causas que pueden influir: flujo muy abundante o, por el contrario, muy escaso. También pueden tener relación los alimentos que haya ingerido la madre algunas horas antes (ni hablar del cigarrillo). Tal vez el pecho le cuesta más que los biberones; que tenga alguna congestión nasal o de garganta; dolor de encías. ¡Hasta puede ser por distracción o temor cuando la mamá está dando pecho y a la vez está hablando por teléfono, conversando con otras personas o simplemente retando a los hermanos!
Algunos bebés rechazan el pecho durante uno o dos días -no se sabe porqué- cuando la menstruación retorna a la madre. Otros rechazan un solo pecho, para lo cual se les puede colocar en posición inversa. Si la situación continúa, hay que consultar con el pediatra.

Le doy seguido, pero llora mucho...

Cuidado con la sobrealimentación. Aceptando que la madre amamante muy seguido a su hijo y que éste suba de peso rápidamente, la explicación del llanto que sobreviene no está por el lado del hambre, sino de los gases. O sea, llanto por dolor. El llanto por hambre empieza paulatinamente y aumenta en breve lapso. El llanto por los gases aparece bruscamente, es intenso, generalmente los niños encogen las piernas y además... eliminan gases. La clave está en saber distinguir. 

¿Se puede cortar la leche?

Suele ocurrir cuando una madre sufre una gran pena, pasa algún disgusto severo o un gran susto. Hay que poner al niño a mamar con más frecuencia para que estimule la producción de la leche y la glándula vuelva a producir nuevamente como antes del episodio traumático. El problema puede desaparecer en un par de días, pero si la situación traumática de la madre no es superada rápidamente, se debe solicitar ayuda médica.

¿Existe alguna clave para que un niño mame por largo período?

Algunos especialistas dicen que las seis primeras semanas son clave. Si durante ese período al bebé sólo se le da pecho, es muy posible que siga del mismo modo hasta los seis meses o más.

A una hija cuya madre no la pudo amamantar, ¿le pasará lo mismo?

Difícilmente. Ahora hay mucha información y ayuda de los médicos para que eso no acontezca. No haber amamantado no significa tampoco no haber sido una madre dedicada. 

Amamantar por mucho tiempo, ¿hace caer los pechos?

Los pechos cambian algunas veces, pero solo durante el embarazo. Al bebé hay que amamantarlo hasta cuando lo necesite.


¿Se puede volver a dar puro pecho si se comenzó con biberones de complemento?

A veces un mal consejo induce a las madres a dar biberones de complemento. Para volver al puro pecho se puede partir por suprimir los biberones y a acortar el horario entre cada mamada a dos horas y media, por ejemplo. El aumento de la frecuencia hará olvidar los complementos y al mismo tiempo aumentará la producción de la leche materna. El pediatra también puede aportar otros métodos.

A veces las madres son bombardeadas por interrogantes de sus familiares e incluso por parte de profesionales. Aquí van unas buenas respuestas que pueden esgrimir a quienes pretenden interferir en el proceso de la lactancia materna.

¿Porqué le das tan seguido?
"Amamantar no implica esquemas rígidos. Me gusta darle pecho. Me siento bien haciéndolo. No me agoto".

¿Y cuándo te vas a preocupar de mi (el marido)?
Destaque la importancia que tienen para Ud. el bebé y el marido y cuando pueda salga con su esposo. 

Dr. Pedro Barreda

2009