Sexualidad  en camino

LA PRIMERA REGLA

Menarquia

Este acontecimiento fisiológico marca para la muchacha un antes y un después. Aunque esté informada sobre este cambio, la aparición de la menstruación puede representar un fuerte impacto emocional para ella, que por lo general la vive con una cierta preocupación, más que con alegría. La madre es la que suele acompañar a su hija en esta situación novedosa para ambas, dándole los consejos que considere oportunos. Sin embargo, como la menstruación aparece cuando la chica todavía no está preparada para tener relaciones sexuales ni para ser madre, suele inquietar bastante a los padres, que consideran que, a partir de ese momento, lo que hasta entonces había sido inocente en su relación con los chicos puede pasar a convertirse en peligroso y puede conllevar consecuencias.

Difícil de explicar , pero todo es hormonal y parte desde el cerebro

F.Adams

La relación entre madre e hija inicia en este momento una nueva ventana de comunicación por lo general de mayor confianza y complicidad mutua, aunque complicada por nuevos conflictos.

Si la madre no se preocupa en exceso por la nueva condición de su hija, le podrá transmitir confianza y seguridad; aunque eso también depende de cómo vivió ella misma ese cambio.

EN LA CONSULTA GINECOLÓGICA
Habitualmente, las adolescentes suelen retrasar la visita ginecológica hasta el momento en el que inician las relaciones sexuales, creyendo que sólo la necesitan para conocer los métodos anticonceptivos Suelen imaginar que les harán daño durante la revisión o que se verán obligadas a explicar su vida íntima con pelos y señales Pero la realidad no tiene nada que ver con esta imagen.


Lo conveniente es que acudan al ginecólogo cuando haya un retraso importante en la aparición de la primera regla, o dolores o alteraciones en la regularidad menstrual, y también para ser informadas sobre sus dudas y miedos más acuciantes Lógicamente, las chicas prefieren ser atendidas por mujeres ginecólogas antes que por hombres, puesto que se sienten más cómodas y mejor comprendidas por alguien de su mismo sexo asimismo, la madre ha de ayudar a su hija a valorar si prefiere ir acompañada o sola, y en este caso no presionarla para que cambie de opinión.
 

Debe recordarse que para algunas chicas puede resultar difícil hablar de temas íntimos con una persona del sexo opuesto, que además puede tener la edad de sus padres.

La primera visita ginecológica no debe ser motivo de angustia el especialista escuchará las dudas y temores de la adolescente sin prejuicios previos y le dará la información y la atención adecuadas a su situación.

Será el momento de aclarar todas las dudas, será el canal adecuado de toda la información, que tipo de protección, que toallas, como hacer la higiene, enfermedades sexuales, métodos anticonceptivos.

Todo puede ser en presencia de la madre o privadamente

www.pediatraldia.cl

Dr Pedro Barreda