Los principales problemas con la lactancia natural.
* Pechos pequeños
El tamaño del pecho no esta dado precisamente por la glándula mamaria luego no es todo oro lo que reluce ni-harina lo que blanquea, y el tamaño de los senos tampoco tiene mucho que ver con la cantidad de leche que pueden contener, casi siempre suficiente por pequeños que parezcan. Sólo una de cada mil mujeres tiene realmente poco desarrolladas las glándulas mamarias. y desde luego, las mujeres delgadas pueden tener tanta leche con las que no lo son.
* Pechos demasiado grandes
La única precaución que debe tomarse consiste en apartarlos y sostenerlos para que el bebé pueda alcanzar a tomar un buen bocado sin que ello le impida respirar por la nariz.
* Pechos muy congestionados
Al segundo o tercer día, cuando se produce la "subida" de la leche, es normal que los pechos se congestionen y molesten algo, y aunque quizá sean necesarios los analgésicos, suele ser suficiente con aplicar durante un cuarto de hora compresas frías, pero nunca inmediatamente antes de dar de mamar, sino entre toma y toma.
Si están tan tensos que el bebé no logra tomarse bien, bastará con sacarse previamente un poco de leche, que siempre saldrá con más facilidad tras calentarlos con compresas o dándose una ducha o un baño.
El dolor es menor cuanto más frecuentes sean las tomas, y no hay inconveniente en despertar al niño y darle de mamar para aliviarse. El bebé es el mejor sacaleches del mundo, y la adaptación debe ser mutua: también él ha de acomodarse a las necesidades de su madre.
Cuando las molestias persisten después de las tomas, se pueden acabar de vaciar las mamas exprimiéndolas a mano.
* Pechos Blandos
Desde luego, sería mala señal tenerlos siempre así, pero igual que ocurre con los globos, cuando se han ido llenando durante varios días con el mismo volumen de leche, al dar de sí es normal notarlos menos tensos: ya volverán a ponerse duros cada vez que aumente la producción de leche en respuesta a la demanda más frecuente del bebé.
La falta de tensión al final de las tomas no significa que ya estén totalmente vacíos, y no es motivo para apartar al niño.
* Pezones Planos
Aunque los pezones sean casi planos e incluso cuando están invertidos y totalmente ocultos, la mayoría de bebés aprenden a tomarlos siempre que se les permita mamar poco después de nacer, y una persona experta ayude a la madre durante los primeros días. Pero en principio no deben usarse pezoneras, pues al impedir el estímulo directo de la boca del niño se produce bastante menos leche, y así tampoco se logra que el pezón salga con el tiempo.
Quizá sea necesario vaciar algo el pecho antes de las tomas para lograr que la areola y el pezón sobresalgan más, pero luego asomarán a medida que el bebé vaya chupándolos, a lo que la madre puede contribuir con suaves estiramientos y masajes, es decir, haciendo de cuando en cuando lo mismo que él. En cambio, más vale no intentarlo durante el embarazo, ya que entonces sólo se consigue dañarlos.
Si el problema afecta a un solo lado, el bebé o la madre deben seguir vaciándolo para que no deje de trabajar, pero en cualquier caso, es posible criar a un niño con un solo pecho.
* Pechos Operados
Se puede dar de mamar aunque se haya practicado cirugía estética y se lleve una prótesis artificial, pero si la operación fue para reducirlos de tamaño, es más fácil que se hayan lesionado.
* Pechos Oprimidos
El sostén, además de abrirse por delante, debe adaptarse bien y ser cómodo, sin oprimir los senos en ningún caso, y menos aún si duelen.
* Pechos Abultados
Un sostén demasiado apretado y sobre todo el vaciado insuficiente del pecho, es capaz de causar la aparición de unos bultos llamados galactoceles (quistes de leche), que aparte de ser dolorosos, se pueden infectar, Para eliminarlos, además de prescindir de ese sujetador, habrá que dar de mamar más frecuentemente al niño, empezando por el lado afectado, y hacer masajes sobre la zona abultada mientras se toma un baño o una ducha de agua caliente.
* Pechos Infectados
El dolor y el enrojecimiento de una zona del pecho, especialmente si se acompaña de fiebre o malestar general, puede indicar una infección "mastitis", más frecuente a las dos o tres semanas del parto, y que debe tratarse enseguida con antibióticos, compresas calientes y analgésicos. Pero no sólo se puede seguir alimentando igual al bebé, sino que conviene seguir dando de mamar para curarla, salvo cuando el médico indique lo contrario porque los microbios estén pasando a la leche. E incluso en ese caso, debe vaciarse regularmente el pecho infectado, y así será posible volverle a dar de los dos en cuanto se haya resuelto el problema. .
Si el bebé tiene hongos en la boca "muguet", los pezones de la madre también estarán contaminados o infectados y necesitarán tratamiento aunque tengan un aspecto normal.
* Pechos Agrietados
Aunque sean de fácil prevención, las dolorosas grietas son una causa muy frecuente de abandono de la lactancia "materna. Pero el uso de pomadas "anti-grietas" puede ser contraproducente, pues mantienen una humedad perjudicial, y tampoco se debe emplear alcohol ni jabones irritantes. En cambio, es bueno fregar el pezón con un poco de la propia leche materna al acabar las tomas, dejándolo secar luego al aire o mejor aún al sol (otro detalle de la naturaleza).
¿Cómo evitar las grietas en los pezones?
1.- Vigilar que el bebe se tome correctamente, bien centrado y cubierto al máximo la areola.
2.- Ofrecerle los dos pechos y evitar toma demasiado larga, especialmente durante los primeros días.
3.- No apartarlo nunca estirando, sino introduciendo un dedo entre el pezón y su boca.
4.- Lavarlos antes y después de cada toma, con una gasa empapada en agua hervida.
5.- Evitar alcohol y jabones, o usar los de glicerina sin perfumes, aclarando con abundante agua.
6.- Secarlos bien con una gasa o dejándolos al aire, o incluso con el aire frío de un secador.
7.- Mantenerlos cubiertos por una gasa, cambiándola si se ha humedecido. No usar plásticos.
8.- No ponerse pomadas, pues cualquier humedad facilita mucho la formación de grietas.
¿Y si ya han aparecido?
1.- Revisar y seguir con todas las medidas de prevención, ya que, seguramente, se ha olvidado algo. .
2.- Procurar darle de mamar más a menudo, para que se quede satisfecho con tomas más cortas.
3.- Iniciar el flujo de leche tocándose el pezón, evitando así las succiones secas e irritantes.
4.- Ofrecer el pecho agrietado en segundo lugar, cuando el niño ya chupa con menos avidez.
5.- Variar la posición en la que se le da de mamar, para que roce menos la zona dolorosa.
6.- Frotar el pezón con una gota de leche al acabar las tomas y dejarlo secar al aire o al sol.
7.- No confiar en ninguna pomada como principal remedio, ni usarlas sin indicación médica.
8.- Protegerse con una pezonera si el dolor es insufrible, pero sólo como último recurso.
9.- Mantenerlos cubiertos por una gasa, cambiándola si se ha humedecido. No usar plásticos.
10.- No ponerse pomadas, pues cualquier humedad facilita mucho la formación de grietas.Dr. Pedro Barreda