¿Cómo enfrentar un traumatismo ocular?
Los niños juegan alocadamente con diversos objetos, corren sin ver por dónde van, pelean y se lanzan cosas exponiendo a los ojos a impactos y lesiones que es importante saber atender a tiempo.
Los traumatismos oculares en la infancia se producen por diversas causas. Los niños juegan con objetos que pueden enterrarse accidentalmente en los ojos a sí mismos o a su compañero de juegos por la torpeza de movimientos propios del desarrollo sicomotor; se salpican la cara con arenilla, tierra, alimentos o jugos en polvo; reciben pelotazos que a veces impactan directamente el globo ocular. Cuando están aprendiendo a andar suelen pegarse con la punta de algún mueble y siempre está la posibilidad de que se derramen en la cara líquidos, que por su composición química pueden ocasionar quemaduras a los ojos (colonia, perfumes, detergentes, cloro, etc.) Dado que los ojos son un importante y delicado órgano, los primeros auxilios son muy precisos y siempre requieren la evaluación final de un especialista: de un médico oftalmólogo que debe examinar al niño para determinar qué tipo de tratamiento complementario se requerirá. Según el tipo de lesión distinguimos cuatro grupos:
1- Contusiones
2- Heridas
3- Cuerpos extraños
4- Quemaduras
Cada caso requiere un determinado proceso que detallamos a continuación.
l.-Contusiones:
Debido a que ojo es una zona muy sensible, el; dolor es intenso y el llanto inmediato y de gran envergadura. Aplica una compresa congelada o una bolsa de hielo o cualquier cosa que esté lo suficientemente helada. El hielo debe permanecer en la zona afectada por lo menos por 5 minutos, lo que disminuirá la inflamación (cototo) y aliviará el dolor.
Si el golpe afectó directamente al globo ocular, como es el caso de los, pelotazos recueste inmediatamente al niño con la cabeza hada atrás. Aquí existe el peligro de que se desprenda la retina y esto ayudará a pegar en las zonas en que se ha desprendido. Adminístrele el analgésico antiinflamatorio que tu pediatra te haya recomendado y lleva al niño recostado a un centro asistencial para que sea examinado por un oftalmólogo.
2.-Heridas:
Una contusión puede implicar además una herida, que notaremos de inmediato porque hay sangramiento. Lave inmediatamente la zona sólo con agua (el jabón puede irritar aún más). Lo más probable es que la herida sea en la piel de los párpados o cejas, no es frecuente que en los niños ocurran heridas directamente en el globo ocular. Seca la zona y aplica una gasa humedecida que no se adhiera y hielo sobre ella para disminuir la inflamación y el dolor. Pasados unos 5 minutos retira todo y observa cómo está la herida, si es de bordes lisos y éstos están entreabiertos, deberás acudir a un centro asistencial para que manos expertas lo suturen. Protege la herida con gasa o parche adhesivo.
3.-Cuerpos extraños:
Se trata de arenilla, tierra, o cualquier objeto que se introduce en los ojos. Los niños lloran y se restriegan con las manos, lo que suele agravar la situación. Evita que se toque y lava la zona con agua que escurra. Idealmente siempre debiéramos tener colirios para limpieza o lágrimas artificiales (colirios oftálmicos que no contengan medicamentos). Aplicando gotitas en los ojos, se produce un lavado por arrastre y así se elimina el cuerpo extraño. Para aplicar las gotitas recuesta al niño y gira un poco la cabeza de manera que el ojo lesionado quede más alto. Aplica la gota de manera que escurra hada el ángulo interno del ojo; repite la aplicación cuantas veces sea necesario. Si la molestia persiste a pesar del lavado con el colirio y aún está muy rojo, protégelo con un parche ocular del tipo oclusivo y llévalo al oftalmólogo.
4.-Quemaduras:
Se pueden producir por químicos o agua caliente. Tal como lo vimos en el tema "quemaduras”; inmediatamente debes poner la cara del niño bajo el chorro de agua helada para frenar el proceso que aquello caliente generó. El agua debe estar en contado con la zona lesionada por lo menos por 10 minutos. Seca la zona con un apósito o gasa estéril no adherente y observa; es posible que la quemadura afecte sólo a la piel que rodea alojo, o bien que éste esté intensamente rojo. Protege con un parche oclusivo, administra el analgésico antiinflamatorio recomendado por el pediatra y acude a un centro asistencial.
Con medidas de primeros auxilios eficientes como las que hemos señalado aquí, además del control de tu reacción, es posible que este tipo de accidentes no deje secuela alguna.Dr.Pedro Barreda