Las
Enfermedades del Viajero
Hantavirus

Prevención
del Virus Hanta en paseos al aire libre
Con la llegada del verano y el comienzo de las vacaciones es necesario
recordar las principales medidas para prevenir el contagio del Virus
Hanta en sectores rurales y durante paseos al aire libre y subrayar que
la detección temprana de esta enfermedad se convierte en un factor
decisivo en el tratamiento y recuperación del paciente.
Por lo anterior, recuerde que si usted o alguien de su familia presenta
repentinos síntomas de gripe fuerte y ha estado en un lugar en que
pudiese estar presente el virus debe recurrir a atención médica y
explicar la situación.
Esta enfermedad es transmitida por el "ratón de cola larga" a través de
la orina, las heces y la saliva, sin embargo, puede ser prevenida
extremando los cuidados de higiene en las actividades que se realizan
al aire libre y en hogares de sectores rurales, puesto que el virus
tiene una resistencia muy débil y se puede eliminar con la mayoría de
los desinfectantes y detergentes de uso doméstico, sobre todo con
cloro.
Además, es susceptible a las radiaciones UV que provocan su rápida
inactivación en ambientes ventilados con exposición al sol.
Conozca los síntomas de
la enfermedad

El cuadro clínico que provoca se denomina Síndrome Cardiopulmonar por
Hantavirus (SCPH), que es una enfermedad infecciosa aguda,
habitualmente grave, que puede ser mortal. Los síntomas se asemejan a
los de una gripe que se caracterizan por un compromiso respiratorio
agudo, fiebre alta en una persona previamente sana, escalofríos, dolor
de cabeza, dolores osteo-musculares y, en algunos casos, síntomas
gastrointestinales (náuseas, vómitos y dolor abdominal).
La enfermedad se transmite al ser mordido por el roedor, ingerir
alimentos o agua infectados o respirar aire contaminado por saliva,
orina o excrementos de éste.
Medidas de prevención
Antes de usar y de limpiar lugares que hayan permanecido cerrados,
ventílelos y rocíelos con cloro.
No ingrese en habitaciones o recintos que hayan permanecido cerrados
por algún tiempo, sin antes haber ventilado durante 30 minutos.
Mantenga las malezas y pastizales cortados a ras de suelo y despejado
de desechos y escombros en un radio de 30 metros alrededor de la
vivienda.
Selle con planchas de lata, pegadas y clavadas, con cemento u otro
material firme las aberturas que tengan un diámetro igual o mayor a
medio centímetro, en escuelas, viviendas, galpones y bodegas.
Mantenga medidas generales de higiene en su cocina y utensilios.
Guarde los alimentos en recipientes cerrados y no deje restos de comida
sobre mesas, muebles, piso, etc.
Guarde la basura en recipientes con tapa. Si no hay recolección de
basura, entiérrela a 50 centímetros de profundidad y a 50 metros de la
vivienda.
Mantenga protegidas y tapadas las fuentes de abastecimiento de agua.
Mantenga la letrina o fosa séptica en buenas condiciones de higiene.
Ventile por 30 minutos las bodegas y leñeras de la casa antes de
ingresar.
No elimine a los depredadores naturales de ratones, como lechuzas y
culebras.

Si va a acampar en campo o cerro:
Evite permanecer en lugares donde se advierta presencia de roedores.
No instale carpas ni haga picnic en áreas próximas a desperdicios o
pilas de madera o en lugares con pastos o malezas.
Mantenga los alimentos en envases herméticamente cerrados.
Lave inmediatamente después de usar los utensilios de cocina, platos y
cubiertos.
Elimine rápidamente la basura, como se indicó anteriormente.
Beba sólo agua potable, embotellada o hervida.
Evitar introducirse entre matorrales y arbustos con frutos.
Al ingresar a bosques o zonas con vegetación densa, camine por senderos
o huellas habilitado.
Al recolectar frutos y semillas silvestres (mosqueta, avellanas,
piñones, moras, etc.) no los huela y antes de comerlos, lave muy bien
sus manos y los frutos.
Acampe en un lugar autorizado para ello. Asegúrese de que tenga la
autorización del Servicio de Salud correspondiente.
Si detecta presencia de roedores:
Antes de ingresar al recinto, ventile durante 30 minutos.
Rocíe el ambiente, deposiciones u orina de ratón y los lugares de
anidación, madrigueras y senderos transitados por ratones con una
solución de agua con cloro. Protéjase previamente la boca y la nariz
con una mascarilla o un pañuelo.
Coloque trampas de resorte, con cebo (avena machacada).
Elimine todos los elementos que permitan la anidación, reproducción y
alimentación de ratones (cartones, papel, ropas en desuso, maderas
acumuladas, etc.)
Si detecta que hay ratones muertos:

Cúbrase la nariz y la boca con una mascarilla o un pañuelo.
Antes de tomarlos, protéjase las manos con guantes de goma.
Rocíe los ratones con agua con cloro y envuélvalos en bolsas plásticas
dobles antes de enterrarlos o incinerarlos.
Entiérrelos a 50 centímetros de profundidad y lejos de la casa.
Antes de sacarse los guantes, lávelos con agua con cloro y detergente.
Los virus 'Hanta' son un género que agrupa a varios virus ARN, que se
transmiten a través de roedores infectados y que afecta a humanos.
Puede producir dos tipos de afecciones: una fiebre hemorrágica viral y
un síndrome pulmonar, que es una afección muy grave de los pulmones.
Anualmente se comunican en todo el mundo entre 150.000 y 200.000 casos
de fiebres hemorrágicas, más de la mitad de ellos en China.
El nombre del género
virus 'Hanta' proviene del río Hantang, al norte de Corea del Sur,
cerca del cual se aisló originalmente el virus. Ya en los años treinta
se notificaron en Europa y Asia brotes de fiebre hemorrágica con
síndrome renal, que posteriormente se ha relacionado con este virus. En
1978 se aisló por primera vez y se confirmó que algunos roedores sirven
de reservorio de los virus causantes de esta enfermedad.
Los ratones de campo,
las ratas o los roedores silvestres, son reservorio de estos virus.
También se ha demostrado su presencia en animales de experimentación.
Las infecciones en humanos se producen por aspiración de aerosoles
contaminados a partir de saliva, orina y materias fecales de roedores
infectados; así como a través de heridas y mordeduras de roedores
infectados. Se ha demostrado también la transmisión de la infección de
persona a persona.
Dentro de los factores
de riesgo destacan los trabajos en granja, las actividades de limpieza
o ingreso en habitaciones cerradas con alta presencia de ratones, como
galpones, cabañas, garajes, graneros, etc., y zonas con alta
concentración de roedores.
Los brotes de
infecciones por hantavirus se relacionan con cambios estacionales
(factores climáticos), cambios en las dinámicas de las poblaciones de
roedores y las alteraciones del ecosistema.
Las alteraciones
hematológicas y renales de las infecciones causadas por el virus
presentan una mortalidad del 1% al 5%. La fiebre hemorrágica con
síndrome renal se produce por una inflamación de los riñones, que
conduce a una insuficiencia renal aguda y aparición de hematomas. Los
pacientes suelen empezar con fiebre y dolores musculares durante tres o
cuatro días, luego se produce una bajada de tensión y disminución de la
orina, pudiéndose llegar al fracaso renal que requiera la diálisis para
el control del paciente